Los antiguos romanos medían el día a partir de la salida del sol, por lo que el mediodía, el momento de más calor, era la hora sexta, sex en latín.
En los monasterios de la Edad Media gobernados bajo la Regla de San Benito, se incluía la norma de guardar reposo y silencio después de la "sexta hora", y de ahí derivó la palabra "sextear", que después se deformó en el popular "sestear", según el diccionario etimológico publicado en elcastellano.org.
Según el Tesoro de la lengua castellana, escrito en 1611 por Covarrubias, la siesta es el tiempo que transcurre entre el mediodía y las dos de la tarde. Este mismo diccionario define sestear como "Reposar a la sombra en la hora de sexta, que es la del medio dia".
En los escritos del siglo XIII, figuran los términos sexta y sesta para indicar, bien esa hora, bien el ordinal del número seis, pero a siesta, que también se usa, se le da el significado actual. (Especial)