LA PAZ.- El presidente de Bolivia, Evo Morales, firmó ayer un primer acuerdo con los dirigentes indígenas, que anula el proyecto gubernamental de construir una carretera a través de la reserva ecológica del Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis), ubicada en el centro del país.

La reunión con la veintena de referentes de los grupos que marcharon 600 kilómetros en dos meses contra la iniciativa oficial, se concretó a partir de las 5 y concluyó pasadas las 9.30 de la mañana. Por la tarde se reanudó el encuentro para avanzar en otros reclamos (ver "Listado...").

Morales había citado reiteradamente a los movilizados a dialogar, pero siempre con resultado negativo y con nuevas exigencias en cuanto a las condiciones de realización, que llegaron a incluir la difusión por pantalla gigante del encuentro en la plaza Murillo (frente al palacio presidencial), para que todos pudiesen seguir la discusión, lo que fue rechazado.

Finalmente, el acuerdo fue presentado por el ministro de Comunicaciones, Iván Canelas, a un millar de indígenas que acamparon frente al Palacio Quemado (la sede del Gobierno) y del Poder Legislativo boliviano, cuyas puertas de acceso están distante apenas 30 metros en diagonal.

El entendimiento entre Morales y los indígenas fija los términos de una ley especial que declara la "intangibilidad" de la reserva natural, de manera que se vetará cualquier construcción por ese lugar. La Asamblea Legislativa, que tratará la norma a partir de mañana, sustituirá con esta ley una iniciativa legal anterior (llamada Ley Corta) que suspendía las obras de concreción de la ruta cuestionada mientras se realizaba un plebiscito a la ciudadanía afectada para determinar si estaba o no de acuerdo con la propuesta vial.

El veto o reemplazo de esta norma era una condición de los marchistas para abrir el diálogo. De la reunión participaron también varios ministros.

El presidente de los indígenas que habitan el Tipnis, Fernando Vargas, explicó que tras la firma del acuerdo continuarán las conversaciones para resolver otras 15 demandas ya elevadas a Morales, incluida la exigencia de sancionar a los responsables de la violenta represión policial que sufrió la columna cuando marchaba hacia La Paz (llegó el miércoles, con unas 2.000 indígenas y otros tantos ecologistas), aunque reiteradamente el mandatario aclaró que él no ordenó el ataque policial.

"Hemos discutido bastante (pero) se llegó al acuerdo correspondiente. La marcha logró revertir la ley anunciada para que la construcción de la ruta no atraviese el Tipnis", aseveró Vargas, quien fue ovacionado por los presentes en la plaza Murillo, en cuyos accesos había un fuerte cordón policial que impedía la llegada al lugar.

Morales tomó esta decisión en busca de recomponer las relaciones con sectores tradicionalmente aliados. En una declaración de prensa previa al encuentro, el mandatario aclaró que el texto de ley que presentó al parlamento "recoge textualmente la propuesta presentada" por los manifestantes.

La norma será promulgada de inmediato, pero su reglamentación será redactada por una comisión conjunta de indígenas y del Gobierno. Al mismo tiempo, se realizará una inspección en toda la zona de la reserva para evaluar la existencia de colonizadores, con el compromiso oficial de expulsar cualquier nuevo asentamiento. Este punto está relacionado con el temor de los habitantes del Tipnis de que en el lugar se realicen plantaciones de coca. (Especial-DPA-AFP)