Nada está claro en San Martín. A horas de haber quedado inconclusa la Asamblea General Ordinaria del club, en la que sólo se pudo aprobar la Memoria por un voto de diferencia (63 a 62 fue el resultado de la votación), comenzaron a aparecer los cuestionamientos por cómo se desarrolló la reunión.

"Esto es lamentable. Esta comisión directiva no está a la altura de las circunstancias. No se está respetando la voluntad de la masa societaria. Hay gente que intentó emitir su voto y no se la dejó. Ahora todo queda en manos de los representantes de Personas Jurídicas. Ellos deberán emitir dictamen respecto a esta situación", comentó Oscar Mirkin, referente de los socios y secretario de Obras Públicas de la provincia.

Abraham Salame, presidente interino del club, dijo todo lo contrario. "Se ha demostrado que San Martín no tiene dueño, sino que es el conjunto de los socios el que realmente gobierna el club", destacó eufórico.

"Estoy con bronca porque no me dejaron ejercer mi derecho de votar. Por eso el lunes me presentaré en Personas Jurídicas para denunciar el hecho", aseguró Silvana Morgado, empleada de la administración pública que cuestionó duramente el desarrollo de la asamblea.

La joven aseguró a LA GACETA que fue a la reunión acompañada por sus padres. De acuerdo a sus palabras, todos se expresaron en contra de la aprobación de la Memoria, pero a ella le anularon su voto cuando finalizó la asamblea. "No tenía el último recibo. Lo mandé a mi novio que lo buscara en mi casa. Una persona de la comisión directiva se dio cuenta y le avisó al presidente. Ni bien terminó la Asamblea, me presenté ante ellos y les mostré que todo estaba en orden. Sin embargo, impugnaron mi voto", declaró Morgado. Luego confirmó que el lunes se presentará en Personas Jurídicas para denunciar el caso.

Salame, en medio de tantas polémicas, aclaró: "el resultado fue parejo porque hay personas que creen que desaprobando el balance o la memoria esta comisión directiva va a renunciar. Hay muchos clubes que tuvieron dos o tres años sin tener ninguna de las dos cosas aprobadas y siguieron sin ningún problema. No vamos a aflojar por el bien de San Martín", destacó.

Mirkin también se refirió al tema. "La dirigencia del club debe reconocer los errores cometidos. El socio observa y reclama. Vivimos en un país democrático donde a nadie le gusta ser reprimido por expresar su voluntad. La opinión puede ser desfavorable a esta gestión y hay que respetar el dictamen del socio. Si esto no se consigue, lamentablemente diremos que institucionalmente la cosa no es seria", concluyó.