"Tucumán es la provincia más pequeña de la Argentina, pero es la más densamente poblada". La imagen y la voz del actor Fabián Bonilla abren el primer capítulo de "El hombre de Tukma" desde la mesa de un inconfundible café céntrico. Allí se filmó la introducción. El sello es netamente tucumano a partir de la primera imagen.

El programa, dirigido por el tucumano Mariano Pariz, fue presentado ante los periodistas y algunos funcionarios; está coproducido por canal Encuentro y el Ente Cultural, y todo indica que se difundirá en 2012. Se trata de un documental de 13 capítulos que aborda la historia cultural y social de la provincia. Resta terminar algunos de esos segmentos.

"La intención fue contar la historia y el carácter del tucumano, pero desde un lugar poco contemplativo y más vivido. Hay entrevistas activas, porque algunos de los protagonistas están en el lugar de los hechos, mientras que cuando se trata de temas muy históricos algunos hechos se recrearon", le contó a LA GACETA el director.

Pariz, que reside en Buenos Aires desde hace 20 años, trabajó desde las cámaras con Lucrecia Martel y Alejandro Agresti, y desde hace tres años dirige la productora Seistiros, responsable -para Encuentro- de documentales sobre el Delta y otros lugares. "Con Tucumán me une una cuestión afectiva, por eso es que tuve que pelear para que se concrete este proyecto", relató.

El primer capítulo trata sobre la cuestión azucarera. Dos historiadores hablan sobre la provincia, los orígenes de la caña de azúcar y su industrialización. Las imágenes de un zafrero cortando la caña y del obrero de un ingenio se suceden en paralelo con el análisis de Roberto Pucci y de Eduardo Rosenzvaig.

"Nunca debió llamarse jardín porque un jardín es algo que tiene un orden, y aquí lo que más hay es selva", reflexiona pausadamente Rosenzvaig, mientras que Pucci aborda el origen de la producción azucarera. La entrevista que fue grabada en su propio departamento. Como telón de fondo de esta historia, se encuentra el mito de El Familiar, un disparador que seguramente generará polémicas.

El segundo capítulo trata sobre los así llamados pueblos originarios.

Trabajo de campo

Según Pariz el guión del documental admite que sobre un determinado tema se realicen capítulos distintos, desde miradas y enfoques diferentes, y siempre planteando el relato en el lugar de los hechos, con una cámara inquieta que registre las acciones. El realizador visitó la provincia hace algunos meses y comenzó a reunirse con historiadores, intelectuales, artistas y periodistas, para organizar su propio guión y contar esta historia social y cultural. Se trata sin duda de un ambicioso proyecto, que además cuenta con un destacado trabajo de archivo y relevamiento de campo.