VIENA.- Un joven de cada 50 no llegará a cumplir los 30 años en América central, asesinado por la expansión de las guerras contra el narcotráfico, según un informe de la ONU, que describió esta tendencia como cercana a un punto de crisis.

En todo el mundo, 468.000 personas fueron víctimas de homicidio en 2010, con alrededor de un tercio de los casos registrados en África y otro tercio en América, atento a las conclusiones del primer estudio global elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito. "En países con altas tasas de homicidio, sobre todo con armas de fuego, como los de los países de centroamérica, uno de cada 50 hombres mayores de 20 años morirá antes de una década después, cifra que es varias cientos de veces más alta que en algunas partes de Asia", sostuvo el organismo.

La creciente competencia entre los cárteles de traficantes de droga ha ayudado a incrementar las tasas de homicidio en la mayoría de los países de América central en los últimos cinco años. "Para afirmar su autoridad, marcar su territorio o desafiar a las autoridades, los grupos criminales usan una violencia letal indiscriminada. La creciente violencia vuelve a dibujar las fronteras de su propia aceptabilidad y, al hacerlo, alimenta los homicidios aún más", señaló la agencia con sede en Viena. Sólo en México, en cinco años, hubo más de 40.000 muertes relacionadas con el narcotráfico.

Más crisis, más muerte

La tasa de asesinatos en la región se ha incrementado marcadamente desde 2007 después de un firme descenso entre 1995 y el 2005. En algunos países, la crisis financiera puede haber jugado un papel en su aumento repentino, según una línea de investigación: "se produjeron más homicidios durante la crisis financiera de 2008/09, coincidiendo con una disminución del Producto Interno Bruto, un mayor índice de precios al consumo y un mayor desempleo".

A nivel mundial, los hombres representan alrededor del 80% de los atacantes y de las víctimas y son más proclives a morir en la calle. Las mujeres son más propensas a la violencia doméstica, sea por su pareja u otro miembro de la familia. Hubo algunas excepciones: en Italia, los homicidios de pareja o relacionados con la familia son mayores que los asesinatos mafioso, mientras que en Asia las "muertes vinculadas a la dote todavía cuestan la vida a muchas miles de mujeres cada año", según describe el documento. (Reuters)