Es de esperar -y roguemos que así sea- que no se repita una pandemias de gripe. Pero hasta los más optimistas saben que, en esta vida, las cosas se hacen "al cielo orando y con el palo dando". La Argentina está preparándose para darle a la gripe con el palo, y el proyecto fue valorado como "ejemplo de asociación internacional" por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo. El modelo en cuestión es una integración empresaria (dos laboratorios nacionales y uno suizo) que producirá vacunas y otros productos biofarmacéuticos.
El consorcio empresario, bautizado Sinergium Biotech, proveerá durante 10 años todas las vacunas antigripales pandémicas y estacionales necesarias para las campañas nacionales de inmunización. "Esto permitirá planificar sin depender de envíos desde el exterior, y contar con proveedor local en caso de una nueva pandemia, lo que garantiza acceso preferencial inmediato", explicó Abel Di Giglio, presidente Sinergium.
Para ello se construye en la localidad bonaerense de Garín una planta para producir vacunas antigripales bajo normas de bioseguridad internacionales.
Las obras están avanzadas. La fábrica contará con 15.000 m2 y la inversión ronda los 60 millones de dólares. Según el cronograma, la construcción se completará en febrero y, luego de poner a prueba el sistema, en agosto se iniciará la producción local. El objetivo es lograr para fines de 2014 una vacuna 100% nacional. Cuando se complete el proceso y se trabaje a pleno se estará en condiciones de producir 20 millones de dosis anuales. Si se tiene en cuenta que, en tiempos normales, el país demanda unos ocho millones, la Argentina no sólo podrá autoabastecerse: será el décimo productor mundial (y segundo de América) y estará en condiciones de exportar.
Y no sólo se habrán creado 320 nuevos puestos de trabajo: además, Argentina habrá logrado el derecho de patente sobre las vacunas. Y esto es lo que hace original el modelo. "En el modelo convencional que vincula a laboratorios nacionales y transnacionales no se produce transferencia de tecnología, no se incrementa la capacidad de exportación del país ni se crea trabajo calificado", se destacó durante la presentación en el palacio de convenciones de la Organización de Naciones Unidas.