SANTIAGO DE CHILE.- La Policía chilena lanzó ayer chorros de agua y gas lacrimógeno y desplegó tropas especiales de asalto contra miles de estudiantes que se reunieron en la céntrica plaza Italia de la capital, para emprender una movilización en reclamo de una mejor y gratuita educación pública.
La concentración se produjo al día siguiente de que se quebró la mesa de diálogo instaurada con el Gobierno de Sebastián Piñera para destrabar el conflicto que empezó hace cinco meses. La negativa a aceptar el reclamo de gratuidad derivó en la ruptura de las negociaciones para levantar el paro y reiniciar las clases.
Esta era la marcha número 37, e iba a concluir en el palacio presidencial de La Moneda. Antes de la represión, por altoparlantes Carabineros anunció que el recorrido previsto no estaba autorizado por las autoridades. Los movilizados reaccionaron lanzando piedras y trozos de madera contra la Policía.
La máxima referente universitaria, Camila Vallejo, había llamado desde su cuenta de Twitter a desobedecer el permiso de la Intendencia y a salir desde la plaza Italia. "El Gobierno intenta desvirtuar nuestra demanda de la gratuidad!!", escribió la líder de la Confederación de Estudiantes Chilenos. La violencia alcanzó de lleno a la dirigente, y en otro mensaje escribió: "esto es inaceptable, el Gobierno no deja de burlarse de nuestro pueblo, la represión y la violencia de hoy no tiene precedente!!".
No se informó oficialmente sobre el número de heridos, mientras que habría más de 30 detenidos, incluso integrantes de equipos de prensa del canal de televisión Chilevisión. El ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, defendió el despliegue policial y la presentación de un proyecto de ley que sanciona con cárcel la toma de colegios y universidades, además de los cortes de calle en protestas. "Quieran manifestar, que lo hagan con paz y tranquilidad, y que los que quieran ir al trabajo puedan llegar, porque sus caminos no están cortados con barricadas", sostuvo.
Culpas
Vallejo responsabilizó al gabinete de Piñera por el diálogo frustrado. "Hay una postura obtusa que no quiere escuchar nuestra demanda de cambio estructural que queremos para la educación. Han señalado que no quieren que los más pobres financien a los más ricos; nosotros queremos que los más ricos financien a los más pobres a través de una reforma tributaria", dijo.
El presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Valparaíso, Sebastián Farfán, a su vez, también justificó la caída de las conversaciones: "dentro del Gobierno se impusieron las posiciones más conservadoras". Las protestas continuaban ayer con cacerolazos nocturnos. La protesta es apoyada por el 90% de la ciudadanía. (Especial-DPA-AFP-Télam)
La concentración se produjo al día siguiente de que se quebró la mesa de diálogo instaurada con el Gobierno de Sebastián Piñera para destrabar el conflicto que empezó hace cinco meses. La negativa a aceptar el reclamo de gratuidad derivó en la ruptura de las negociaciones para levantar el paro y reiniciar las clases.
Esta era la marcha número 37, e iba a concluir en el palacio presidencial de La Moneda. Antes de la represión, por altoparlantes Carabineros anunció que el recorrido previsto no estaba autorizado por las autoridades. Los movilizados reaccionaron lanzando piedras y trozos de madera contra la Policía.
La máxima referente universitaria, Camila Vallejo, había llamado desde su cuenta de Twitter a desobedecer el permiso de la Intendencia y a salir desde la plaza Italia. "El Gobierno intenta desvirtuar nuestra demanda de la gratuidad!!", escribió la líder de la Confederación de Estudiantes Chilenos. La violencia alcanzó de lleno a la dirigente, y en otro mensaje escribió: "esto es inaceptable, el Gobierno no deja de burlarse de nuestro pueblo, la represión y la violencia de hoy no tiene precedente!!".
No se informó oficialmente sobre el número de heridos, mientras que habría más de 30 detenidos, incluso integrantes de equipos de prensa del canal de televisión Chilevisión. El ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, defendió el despliegue policial y la presentación de un proyecto de ley que sanciona con cárcel la toma de colegios y universidades, además de los cortes de calle en protestas. "Quieran manifestar, que lo hagan con paz y tranquilidad, y que los que quieran ir al trabajo puedan llegar, porque sus caminos no están cortados con barricadas", sostuvo.
Culpas
Vallejo responsabilizó al gabinete de Piñera por el diálogo frustrado. "Hay una postura obtusa que no quiere escuchar nuestra demanda de cambio estructural que queremos para la educación. Han señalado que no quieren que los más pobres financien a los más ricos; nosotros queremos que los más ricos financien a los más pobres a través de una reforma tributaria", dijo.
El presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Valparaíso, Sebastián Farfán, a su vez, también justificó la caída de las conversaciones: "dentro del Gobierno se impusieron las posiciones más conservadoras". Las protestas continuaban ayer con cacerolazos nocturnos. La protesta es apoyada por el 90% de la ciudadanía. (Especial-DPA-AFP-Télam)