La hipertensión pulmonar se caracteriza por el aumento de la presión en las arterias de los pulmones. "Es un cuadro serio que no tiene cura definitiva pero sí tratamiento; una afección crónica que requiere control", explicó a LA GACETA Sergio Perrone, cardiólogo argentino que se hizo famoso por haber sido el médico personal del fallecido cantante Sandro.
Perrone estuvo en Tucumán y disertó sobre la hipertensión pulmonar durante una reunión científica de la especialidad organizada en Tafí del Valle.
Según el especialista, hace unos 30 años se hablaba poco de la hipertensión pulmonar porque no existían tantas terapéuticas.
"Ahora estamos difundiendo la enfermedad, sus causas y sus síntomas debido a que, justamente, hay un amplio y variado abanico de opciones terapéuticas", aclaró Perrone.
Las razones que incrementan la presión arterial en el territorio pulmonar pueden ser muchas, como la colagenopatía (enfermedades del colágeno), el sida, las cardiopatías congénitas y la misma insuficiencia cardíaca. También algunas intoxicaciones y adicciones pueden desarrollar hipertensión pulmonar.
"A veces es difícil encontrar el origen de esta patología y diagnosticarla, pero cuanto más temprano se la detecte mejor será la respuesta del paciente. Lo que debemos evitar es que el paciente llegue a la consulta en las etapas avanzadas, porque en esos casos el cuadro se complica y termina siendo letal", advirtió Perrone.
-¿Quiénes diagnostican la enfermedad?
- Los neumonólogos detectan muchos casos de hipertensión pulmonar (HTP) debido a que los pacientes llegan a la consulta porque les falta el aire (ese es el síntoma principal) cuando hacen esfuerzos físicos y cada vez toleran menos el ejercicio físico. También suelen detectar este problema porque hay patologías pulmonares que conducen a la HTP, como la fibrosis pulmonar y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), entre otras.
-¿Qué otros síntomas alertan sobre la presencia del mal?
- Pueden ser mareos, palpitaciones, o hinchazón en los pies y en el abdomen. Por lo general, primero aumenta la presión arterial en el circuito pulmonar, lo cual provoca que el paciente no se sienta bien. Muchos, incluso, suelen sufrir, a veces, la pérdida de conocimiento. Cuando se los comienza a estudiar se descubre que la causa del desmayo fue la presión pulmonar elevada. Los pacientes que retienen mucho líquido, y que viven con los pies y el abdomen hinchados, son casos muy avanzados de HTP. También los obesos pueden desarrollar la enfermedad. La apnea del sueño puede desencadenarla; esto se ve mucho en los obesos mórbidos.
-¿Existe algún estudio o análisis específico para detectar el mal?
- Sí, con un eco Doppler se puede detectar y evaluar la presencia de presión pulmonar elevada y la repercusión que tiene la enfermedad sobre las cavidades del corazón. De inmediato hay que comenzar a tratar al paciente. De todos modos, la enfermedad tiene una incidencia muy baja, ya que afecta del uno al tres por 1.000 de la población.