BUENOS AIRES.- El médico investigador del Conicet Alejandro Ferrari dijo a Télam que los científicos Bruce Beutler, Jules Hoffmann y Ralph Steinman, distinguidos con el Nobel de Fisiología y Medicina "desentrañaron los secretos más importantes del funcionamiento del sistema inmune". Explicó que el sistema inmune es un conjunto de células y moléculas que circulan por nuestro organismo. Su función es protegerlo de cualquier agente externo, desde una partícula de polvo hasta microorganismos como virus, bacterias, hongos, parásitos. En ese momento, el sistema inmune tiene como objetivo reconocer al agente extraño y hacer que el organismo lo elimine.

Si bien el conjunto de células y moléculas funcionan de un modo concertado, hay una división entre dos grupos: los mecanismos innatos, es decir los que forman parte del sistema inmune desde el propio nacimiento, y los adquiridos.

"Entre los innatos, se puede nombrar a la piel, que actúa como una defensa, una barrera física que impide que entre a nuestro organismo cualquier tipo de sustancia", describió Ferrari.

Dos líneas de defensas

Por otra parte, los mecanismos adquiridos juegan un rol importante. "El sistema inmune tiene una gran capacidad para aprender. Esto permite que cuando un microorganismo entra por primera vez al organismo, el sistema inmune pone en juego primero todas sus defensas, sus mecanismos innatos. Pero si la infección persiste, se pone en marcha un sistema que es mucho más específico, más efectivo para ese microorganismo, aunque es un mecanismo más lento.

"Los galardonados del Nobel sentaron las bases de la interacción entre los dos líneas de defensa: los mecanismos iniciales y los adquiridos o adaptativos", puntualizó Ferrari.

Hoffmann descubrió una clase de receptores -molécula en superficie que se encuentra en la membrana externa- que puede interactuar con sustancias que están en el medio. Son los receptores Toll. Dentro de los actores que se enfrentan con el mecanismo innato de defensa, que es la respuesta innata, hay muchas células como los macrófagos que se encargan de ?comer? esa sustancia extraña".

También descubrió una familia de receptores que le da a estas células la capacidad de reconocer sustancias extrañas.

Algo revolucionario

Más tarde, Beutler descubrió un subtipo de receptor Toll nº4 que reconoce una molécula llamada LPS -lipopolisacáridos- que es una molécula típica de varios microorganismos. Steinman fue "el que descubrió lo que revolucionó la comprensión de lo que entendemos por inmunología, que es saber cuál es la célula del sistema innato que por excelencia tiene la capacidad de reconocer una sustancia extraña y dar la señal de alarma para que se active la segunda línea o barrera de defensa. Es decir, poner en línea las dos fases".

"Conocer cómo funciona el sistema inmune permite el desarrollo de vacunas contra enfermedades infecciosas, o abrir nuevas vías en la lucha contra el cáncer", explicó el investigador. (Télam)