NUEVA YORK.- Jamie Dimon parece a primera vista un hombre afable. Pero el jefe del poderoso banco estadounidense está enfadado. Las nuevas reglas internacionales para el sector bancario son "antiamericanas", critica públicamente en una entrevista con el "Financial Times". Según dice, no puede entender por qué el gobierno las apoya.

Lo que tanto molesta a Dimon se llama "Basilea III" y pretende evitar un segundo Lehman Brothers. Hace tres años, el 15 de septiembre de 2008, se le acabó el dinero al banco de inversiones estadounidenses después de varias operaciones fallidas de especulación. Fue una de las mayores quiebras bancarias de la historia y sus repercusiones abocaron a la economía mundial a su crisis más profunda en décadas.

El pensamiento central en la normativa internacional "Basilea III" es que los bancos deben acumular mayores reservas para echar mano de ellas en caso de crisis. Institutos grandes como JPMorgan Chase deben acumular reservas gigantescas, pues si un gigante así se derrumba, las consecuencias son catastróficas. Como en el caso de Lehman Brothers. Especialmente en Estados Unidos, los banqueros sienten el viento en contra. Los inversores se quejan de negocios hipotecarios cuestionables llevados a cabo en tiempos de crisis, mientras fiscales investigan desalojos ilegales de viviendas y las autoridades de supervisión financiera refuerzan sus políticas. Nadie quiere que le acusen de apartar la vista de la injusticia. El seguro estatal de depósitos bancarios FDIC aprobó este martes nuevas reglas, en base a las cuales los 37 mayores grupos financieros del país deben preparar un plan de emergencia, que permita una liquidación rápida en el caso de que declaren su bancarrota. Algunos gigantes bancarios tienen una estructura muy compleja que sólo unos pocos comprenden. La liquidación de Lehman Brothers no ha concluido hasta hoy. En EEUU, el centro de preocupaciones es el Bank of America, donde se eliminarán 30.000 empleos por sus pérdidas multimillonarias. Es sólo una cuestión de tiempo que caiga el próximo banco.