TEL AVIV/RAMALLAH.- Israel podría estar dispuesto a aceptar el plan de paz propuesto por el presidente estadounidense, Barack Obama, para acordar límites con Palestina, en un fuerte cambio en su posición. Pero las fronteras no podrían ser las anteriores a la Guerra de los Seis Días, de junio de 1967, y se deberían tener en cuenta los cambios demográficos ocurridos desde entonces, según trascendió de un alto referente del gobierno de Benjamin Netanyahu, que pidió anonimato.
"Israel no rechazaría un lenguaje sobre las fronteras similar al de Obama. Por supuesto, en paralelo habría un lenguaje (que expresaría) que el objetivo de las negociaciones es dos Estados para dos pueblos, con un Estado judío viviendo junto a uno palestino", afirmó un representante israelí.
A fines de mayo, Netanyahu rechazó de plano la propuesta de EEUU; sin embargo, ahora estaría dispuesto a aceptar un paquete que incluyera "elementos difíciles", como parte de sus esfuerzos para restaurar el proceso de paz. "Si tenemos éxito, los palestinos renunciarán a acudir en septiembre a la ONU para pedir unilateralmente el reconocimiento de su Estado", señaló el informante.
Esta sería la condición para retomar las conversaciones directas entre Israel y Palestina, estrategia que comparte el Cuarteto para la Paz (Estados Unidos, Rusia, Unión Europea y la ONU).
Pero un asesor del presidente palestino, Mahmud Abbas, calificó las declaraciones del mandatario israelí de insignificantes. "Netanyahu no tiene nada que ofrecer", afirmó Nabil Shaat. El negociador palestino, Saeb Erakat, insistió en la necesidad de que se detenga totalmente la colonización en los territorios palestinos, incluyendo Jerusalén Oriental.
En la noche del lunes, Israel lanzó un ataque aéreo contra la Franja de Gaza, que no causó víctimas. El objetivo era un túnel excavado bajo la frontera para llegar a Egipto, que era utilizado por contrabandistas. (DPA-AFP)