Por Gilda Ruiz
Psicóloga especialista en psico-oncología

El psicólogo especializado en psico-oncología trabaja de manera integrada con el equipo de profesionales tratantes. Ocupa un papel importante en el apoyo, psicoeducación y acompañamiento al paciente y de su familia (preferentemente desde el momento del diagnóstico).

El tratamiento utilizado de manera exitosa es la psicoterapia breve y focal de base cognitiva, en la cual se trabaja con el sentido de la enfermedad, guiando al paciente y a sus familiares en su camino de afrontar el proceso, establecer prioridades en los asuntos actuales y pendientes en su vida. Se trabaja con los recursos del paciente que le permitan lograr un adecuado estado emocional para realizar los diferentes tipos de tratamientos según requiera el caso. Por lo tanto nos adaptamos a la necesidad del paciente integrando en las sesiones una psicoprofilaxis quirúrgica cuando se indica una cirugía, o información y preparación específica en tratamientos de quimioterapia o radiaciones.

Ahora bien, en el caso los pacientes con diagnóstico de cáncer se sugiere como conveniente evitar lo que se llama la "conspiración del silencio". Esto significa evitar que la familia o el cuidador opte por no develar al paciente su diagnóstico real, ya que consideramos que toda persona tiene el derecho (siempre y cuando esté consciente) a conocer lo que sucede en su cuerpo. De esta manera los psicólogos podemos guiar y facilitar al paciente a saldar las cuentas pendientes, a establecer valores acordes con el momento, e incluso a prepararse para su partida. Estas acciones difíciles de comprender pero reales son beneficiosas para el paciente y su familia. Para ello los profesionales nos formamos con vocación de servicio, para lograr nuestro objetivo que es evitar un mayor sufrimiento al paciente y a su familia aportando herramientas que permitan afrontar lo mejor posible esta situación, en la que no sólo sufre el paciente, sino todo su entorno.