El Gobierno nacional sufrió un trago más que amargo en los comicios de Santa Fe, con derivaciones políticas en materia electoral que pueden ser desagradables para sus intereses de continuidad en el poder. El tercer puesto de Agustín Rossi (Frente Santa Fe para Todos) fue un golpe a las ambiciones futura del kirchnerismo, que llegó a apostar seriamente por el primer triunfo en un distrito importante.

Luego, tras el paso de la presidenta, Cristina Fernández, por esa provincia, y su duro discurso en contra de la gestión de Hermes Binner, el oficialismo pensó en hacer una buena elección obteniendo un segundo lugar, detrás del socialista Antonio Bonfatti (Frente Progresista, Cívico y Social), con un resultado que no dañara la imagen del oficialismo a nivel nacional.

Como se recordará, la jefa de Estado, en la misma cara de Binner, en actitud de campaña, señaló que Santa Fe había crecido, "pero menos que la media nacional". Además, pidió el acompañamiento al modelo impulsado por su gestión. Explícitamente salió a reclamar que se trabaje por su reelección, liberando a su suerte a Rossi, pese a que se interpretó que su paso por Santa Fe significaba un gesto de respaldo. Anoche hubo un llamativo silencio desde el Gobierno nacional ante los comicios que le fueron completamente adversos.

Para lamento del kirchnerismo, el socialismo y Miguel del Sel (PRO) polarizaron los comicios, relegando a Rossi de la pelea principal, quien no pudo repetir la performance de la interna abierta santafesina. Rossi, en ningún momento del escrutinio, pudo disputar el segundo lugar, siempre fue tercero.

Si bien los análisis previos a la elección adelantaban una derrota del kirchnerismo en manos del socialismo, la presencia del ex Midachi en el segundo puesto -antes que el presidente del bloque de diputados nacionales del Frente para la Victoria-, generó nuevos interrogantes respecto de la incidencia que tendrá el resultado en los comicios nacionales; incluso en las primarias abiertas del 14 de agosto. En el oficialismo se lee, con preocupación, que el voto a Del Sel es un voto en contra de la Presidenta.