Ayer fue la mañana más triste que recuerden los vecinos del barrio Ampliación Kennedy. Quienes conocían a Elda Ana Hovannes quedaron destrozados por la pérdida de una de las personas más queridas del lugar; pero, además, mostraron su indignación por la inseguridad que viven día a día. "Hoy, tenemos que salir para despedir a una gran vecina. ¡Mirá ese Día del Amigo!", dijo con amargura Hortencia, quien vive hace 32 años en el Kennedy.

La vecina recordó que junto a Elda y otras mujeres del lugar estaban pendientes todos los días de los robos. Incluso, habían ideado un mecanismo para protegerse entre ellas. "Cuando alguna salía y veía algo extraño, las llamaba a las demás para contarles", relató.

Además, dijo que hace unas tres semanas, un delincuente había tratado de entrar a la propiedad de Hovannes. "Mi nieta lo vio por la ventana y empezó a gritar", dijo Hortencia.

Yolanda Gómez, de 46 años, coincidió con ella. "Aquí estamos expuestos las 24 horas", dijo. "Pedimos seguridad -agregó-, que seamos escuchados; acá todos somos personas de trabajo. Y estamos muy dolidos por lo que pasó".

A Elda la ultimaron cerca de las 19.45. Según los vecinos, ese horario es uno de los más críticos. "A mí ayer (por el martes) no me asaltaron porque tenía todo cerrado por el frío; si no, también me agarran", dijo Marcia Romanini, quien tiene un comercio en esa zona. Ella se enteró del crimen de Elda por otra vecina, que fue a buscarla. "Como ya es tan común que le quiten la cartera a alguien... Uno, ante todo eso, ya lo ve como normal. Pero cuando me dijeron que le habían dado un tiro salí corriendo para ver si estaba viva; pero en el acto falleció. Estamos muy mal, muy mal", dijo Romanini.

Además, recordó la carta que le había enviado Hovannes a LA GACETA hace poco más de un mes, en la que les reclamaba soluciones a las autoridades para varias problemáticas; entre ellas, la inseguridad. "Mirá lo que le pasó; y ella estaba luchando por nosotros", dijo.

Motos sin controles
Algo que preocupa a los vecinos es la gran cantidad de motocicletas que circulan por allí. LA GACETA contabilizó un promedio de una por minuto (la mayoría, de baja cilindrada). Por allí transita casi el mismo número de autos en el mismo lapso de tiempo. "Deberían venir a controlar más esas motos. Una ve que vienen esos muchachos y no sabe para dónde correrse", protestó Silvia Luna.

Ayer, ella no fue a trabajar. "Amanecí muy mal con la muerte de esa señora. Y lo peor es que pensé que era mi hija", dijo, alarmada. Y agregó: "no sé dónde está la seguridad".

"Hace poco, una mujer me asaltó con un cuchillo. Me dijo que si no le entregaba el celular me pateaba la cabeza", señaló Soledad Isa, de 19 años, hija de Luna.

"No se puede salir ni a comprar ni a tomar el colectivo", señaló. Y añadió: "en la esquina es una oscuridad tremenda".

Un joven que tiene un comercio en esa zona dijo que la situación es alarmante. "A una chica la arrastraron 30 metros para quitarle un celular de $ 70. ¿Te parece? Esto es tierra de nadie", indicó el joven. Y añadió: "te matan como a un perro, como pisar una hormiga".

Lorena Orellana aseguró que los vecinos se están organizando para protestar por la inseguridad. "No sé si haremos una marcha o qué, pero algo vamos a hacer", dijo. Romanini y otras vecinas coincidieron con ella. "Hoy (por ayer) salí a la vereda a la madrugada y no había un solo policía. Había ocurrido un asesinato hace pocos momentos, y la Policía no estaba. Se nos ríen, nos toman de chiste", dijo. Además, protestó porque las autoridades no les prestan atención. "A quienes se levantan a las 6 de la mañana le dan la espalda. Esto es una injusticia, una locura", dijo.