BUENOS AIRES.- Cristina Fernández dejó en claro cómo será la próxima etapa que pretende encarar en caso de ganar las elecciones del 23 de octubre, a través de la distribución de poder que realizó en la conformación de las listas de candidatos a legisladores nacionales y provinciales, así como en la designación de Amado Boudou como su compañero de fórmula. Se recostará en la juventud kirchnerista, representada en "La Cámpora", para intentar afrontar el desafío que pocos pudieron concretar: renovar el Partido Justicialista. Esa renovación implica, inevitablemente, una confrontación con el núcleo del PJ nacional, el peronismo bonaerense. Llámese intendentes, dirigentes, punteros, caciques sin cargo. A esa estructura hay que sumarle otra, con la cual el kirchnerismo tendrá que batallar y que es el sindicalismo.
La conformación de las listas dejó al descubierto que Cristina pretende que el PJ bonaerense y la CGT sean las columnas del movimiento nacional kirchnerista. Pero no compartir el poder con ellos. Al menos, como lo hacía el Gobierno nacional hasta ahora.
"Desde el Gobierno pareciera existir una mirada que nos ubica en un lugar secundario. No podemos decir que estemos en el mejor momento. Teníamos una aspiración concreta y fuimos desplazados", admitió uno de los integrantes de la mesa chica de la CGT que conduce Hugo Moyano, quien debió digerir que su propio hijo, Facundo, fuera ubicado en el lugar 11 de la lista por la provincia de Buenos Aires. Siendo el único lugar obtenido por la central obrera, que alguna vez propuso como vice de Cristina a Héctor Recalde.
Pero esta estrategia no es una ocurrencia de Cristina Fernández. Néstor Kirchner, en su primera etapa, intentó a través de la famosa "transversalidad" discriminar entre dirigentes peronistas, sindicalistas y extrapartidarios, aquellos que estaban con el Gobierno y los que no. Así fue que, en el seno sobre todo del peronismo bonaerense, nació el Peronismo Federal, es decir, los "peronistas disidentes".
Ahora es tiempo de la profundización. En otras palabras, nada de PJ ni de sindicalismo. Sí a "La Cámpora", que se encargará de la renovación del peronismo. Esa es la apuesta de la jefa de Estado. (DyN)