BUENOS AIRES.- El armado de las listas legislativas dejó varios heridos en el arco kirchnerista, especialmente en fuerzas aliadas, que no escondieron ayer su bronca por el privilegio a La Cámpora, brazo juvenil del oficialismo.
Al enojo de la CGT de Hugo Moyano, se sumaron referentes de movimientos sociales, sectores aliados como Nuevo Encuentro y el "radicalismo K", además de intendentes de la Provincia de Buenos Aires. Los principales reclamos volvieron a escucharse en la central obrera y sus referentes hablaron directamente de "calentura" con la Casa Rosada por el escaso lugar para sus hombres, mientras que el dirigente social Luis D?Elía calificó de "despropósito" que el oficialismo sólo haya designado una banca a la CGT.
El titular del Sindicato de Peones de Taxis, Omar Viviani, dejó en claro que el movimiento sindical tenía otra expectativa con respecto a las nóminas de candidatos, que sólo incluyeron a dos postulantes del sector en Buenos Aires y uno de ellos ni siquiera moyanista.
La frustración también fue experimentada en el Nuevo Encuentro de Martín Sabbatella que, luego de acatar la orden de la presidenta, Cristina Fernández, de no presentar listas colectoras a diputados nacionales, debió conformarse con la postulación de Carlos Raimundi en el puesto 17 en la provincia.
Referentes del sector deslizaron su descontento, aunque intentaron conformarse comparándose con la situación de la CGT, que también obtuvo una escasa participación, pese a ser un sector con mucho más peso político. (NA)