La "Pau", cada vez que se quedaba sin stock, se subía a un colectivo y recorría más de 120 kilómetros para ir y volver desde su casa, situada en Banda del Río Salí, hasta Monteros, donde "El Negro" le proveía la droga.

A esta conclusión llegaron los investigadores, luego de seguir durante mucho tiempo a la mujer, de 35 años. Ayer, los hechos dieron asidero a las sospechas.

Los policías de la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop) golpearon en ambas ciudades, y lograron detener así a la revendedora y al distribuidor, junto con otro cómplice. Además, secuestraron marihuana, cocaína, dinero y hasta una "tumbera".

Todo comenzó a principios de año, cuando los vecinos del barrio La Aguada, Banda del Río Salí, comenzaron a manifestarse contra la venta de estupefacientes en esa zona. "El trabajo es para los giles", solía gritar la "Pau" cada vez que escrachaban su casa.

Cada día, su vivienda era visitada por jóvenes de ese vecindario, y de asentamientos situados cerca del ingenio San Juan, de Villa Santa Rita y del barrio Fátima.

El viernes a la noche, por orden del juez federal Mario Agustín Racedo, un equipo de la Digedrop a cargo de los comisarios Fabián Salvatore, Francisco Juárez y Jorge Nacusse, realizó un operativo.

Los oficiales secuestraron 135 dosis de "paco", una piedra de cocaína que alcanzaba para fabricar otras 50 dosis, y una "bochita" de marihuana. Además, encontraron más de $ 600 en billetes de baja denominación.

"Pau" fue detenida justo el mismo día que su marido recibía una condena por comercialización de estupefacientes por parte del Tribunal Oral Federal.

Extensa jornada

La jornada no acabó allí. Un equipo de la Digedrop Sur, a cargo del oficial Santiago D?Adamo, y otro de Policía Federal, al mando del oficial Gonzalo Corvalán, irrumpió ayer a la tarde en cuatro propiedades de Monteros.

"El Negro", de 34 años, estaba tomando vino con unos amigos cuando los policías rodearon su casa. No se resistió. En su vivienda había 20 "tizas" de cocaína (unos 250 gramos); 300 gramos de marihuana; una balanza de precisión; $ 600; y una escopeta casera.

Según fuentes policiales, ya había sido detenido con anterioridad, pero siempre por delitos de jurisdicción provincial, como robo.

En la vivienda del "Millonario", presunto cómplice del "Negro", había unas 60 dosis de "paco"; seis trozos de "tizas" de cocaína; unos 150 gramos de marihuana y $ 3.000, según el informe oficial.

En pleno operativo, "El Millonario" regresaba a su casa con una botella de gaseosa en la mano. Al ver a los uniformados del Grupo CERO y de otras áreas de la fuerza, arrojó el envase y salió corriendo. Pero sus zancadas no fueron lo demasiado largas: lo atraparon.

Él nunca antes había sido detenido. Por eso, cuando sintió el frío metal de las esposas en las muñecas, comenzó a gritar que la droga no era suya.

Según la Policía, sus familiares se mostraron indignados con él, pues no le creían.

Vínculos
Los investigadores aún no determinaron cómo obtenía la droga "El Negro". La hipótesis más firme es que la adquiría a un distribuidor de mayor envergadura. Sí se estableció que conocía a "Pau" porque ella era oriunda de su mismo barrio, igual que "El Millonario".

Según fuentes de la Digedrop, el modus operandi con el que funcionaba esta pequeña red de comercialización es poco habitual en la provincia. "Por eso llamó tanto la atención su movimiento. ?Pau? viajaba con mucha frecuencia. Los vecinos aportaron ese dato y fue clave", indicó un policía.