Primera conclusión: A los políticos les sonroja hablar sobre cómo se visten. Segunda: la política no le cambia el look a nadie (al menos eso dicen los protagonistas y, con seguridad, sus asesores de campaña están de acuerdo). Tercera: No queda bien ostentar y es bueno parecer natural. Cuarta: Cuando se relajan, a los políticos les divierte hablar de sus estilos. Quinta: Las conclusiones de moda no importan. Sí los detalles.
Con cada temporada electoral florecen los afiches en la vía pública y en más de una cuenta de twitter o mesa de café surgen los comentarios sobre las camisas, los zapatos, las corbatas o las cejas depiladas de las figuras políticas locales. LA GACETA fue a las fuentes y los desnudó. ¿Cómo se preparan para afrontar la campaña electoral? ¿Qué entienden los actores políticos por "vestirse a la moda"?.
Primero las damas
La primera dama tucumana se ríe ante la pregunta y luego se pone seria. "La vestimenta es parte de la cultura, la educación y el respeto, por eso tengo un estilo sobrio, más bien aburrido", dice Beatriz Rojkés de Alperovich. "Casi siempre uso trajecitos y no llevo cartera porque la dejo en cualquier lado. Nunca vuelve conmigo", agrega la senadora. Sin embargo, admite entre risas: "de los zapatos sí me ocupo". Cuando el periodista le quiere preguntar cuáles prefiere o dónde los compra, la entrevista concluye. Una mujer elegante nunca revela sus secretos.
Está claro que a las políticas les gusta pisar fuerte. Stella Maris Córdoba (Proyecto Popular) va a las sesiones de diputados con botas y jeans ("tiene que ser ropa cómoda porque las sesiones son largas", justifica). Sandra Manzone (ARI-Tucumán) taconea tanto que los zapatos le duran menos de un año. Ambas son fanáticas de los stilettos y, cuando pueden, se calzan zapatos importados. A Córdoba le gusta Steve Madden, una marca estadounidense, cuyos precios rondan los $ 600. Manzone usa Jackie Oh y Bendito Pie (una marca porteña). "Me pierden. Un buen par de zapatos da poder", dice la candidata a concejal de la ciudad por la Democracia Cristiana.
Diga "whisky"
En esta campaña, muchos se sacaron la corbata y se animaron a posar sin camisa. "Yo estoy vestido así siempre. Prefiero verme cómodo antes que elegante", dice Gerónimo Vargas Aignasse sobre su foto en la que, celular en mano, se lo ve con una remera y un chaleco juvenil. La intención del diputado es evidente: le habla a las juventudes militantes y twitteras.
José Cano (UCR) sigue las directivas de los publicistas para las fotos: camisa celeste, corbata roja. Un look clásico. El resto del tiempo, "la patrona es la que manda". Eso sí, su cábala es una campera de nobuk marrón que le regalaron para el Día del Padre en 2003 y que usó en cada contienda electoral, porque le trajo suerte. "Después de la última elección quedó un poco destruida, pero está colgada esperando las elecciones de agosto", cuenta el senador. En consecuencia, el candidato a gobernador espera que el domingo 28 de agosto haga frío.
"La verdad es que prefiero comprarme libros y no ropa. Pero tengo tres hijas adultas que me asesoran sobre cómo vestirme", admite el legislador Ricardo Bussi (Fuerza Republicana). A la hora de fotos con traje, Sandra Manzone tiene una regla sabia. "Para las fotos, les hago planchar las camisas a mis compañeros. Tienen que salir con saco y corbata pero nada de esos sweaters cuello en V sobre la camisa", dice riéndose.