Una tucumana de entre 15 y 49 años que vive en el microcentro de la capital tiene menos de dos niños. Su promedio es de 1,6 a 1,9 hijo. En cambio, las vecinas de la periferia del Gran San Miguel de Tucumán tienen más de tres. El promedio es de 3,5 hijos para las que residen en Alderetes y Banda del Río Salí, de 3,6 hijos para las que habitan en Los Vázquez, de 3,7 hijos para las que moran en la zona de la capitalina avenida Democracia; y de prácticamente cuatro hijos para las de la Villa Obrera de Tafí Viejo.
Las estadísticas son reveladas en la tesis Heterogeneidad sociodemográfica en el Gran San Miguel de Tucumán, de la magister Nora Jarma. "Los territorios más pobres, con mayores desventajas sociales, registran una fecundidad mayor y una iniciación reproductiva más temprana", explica el trabajo.
Según otras investigaciones, la merma en el crecimiento demográfico de los sectores bajos se consigue mejorando sus condiciones de vida.