Se estima que dos millones de argentinos padecen diabetes y al menos 600.000 de ellos no lo saben. De este modo ignoran también las complicaciones que les puede acarrear la enfermedad que aparece silenciosamente. Entre las más serias y frecuentes se encuentra el "pie diabético", causado por el daño progresivo de los nervios y de los vasos sanguíneos debido a los niveles elevados de glucosa en sangre, característicos en la enfermedad.

"Las estadísticas indican que del 15 al 25% de los pacientes con diabetes desarrollarán úlceras en algún momento de su vida, y de estos pacientes entre un 10 y un 30% sufrirá, además, una amputación. De acuerdo a datos de la Federación Internacional de Diabetes (IDF, según sus siglas en inglés) como consecuencia de la progresión de estas heridas, cada 30 segundos se produce, en algún lugar del mundo, una amputación a causa de la diabetes", recordó a LA GACETA ", el endocrinólogo, nutricionista y especialista en pie diabético del Hospital Padilla, Juan Carlos Pons.

El uso de esponjas de colágenoha demostrado efectos positivos en el cierre de heridas profundas.

Pérdida de sensibilidad
El daño progresivo de nervios y vasos sanguíneos en la persona diabética lleva a la falta de sensibilidad en los miembros inferiores (neuropatía diabética), a la pérdida de sensibilidad frente al dolor, el calor o el frío. Todo esto favorece la generación de lesiones sin que la persona lo advierta, por lo que un simple corte o raspadura puede dar lugar a una herida. Por otro lado, puede darse una mala circulación y/o disminución del flujo sanguíneo en los miembros inferiores (enfermedad vascular periférica o pie isquémico), lo que impide la cicatrización y por consiguiente la curación de las heridas.

Actualmente se utilizan esponjas de colágeno de origen equino con antibiótico local para curar y cerrar heridas de gran profundidad que no se podían subsanar por medio de las técnicas convencionales.

Pons admitió que no tiene experiencia con este nuevo producto, pero otros médicos, entre ellos el urólogo del Padilla, José Balcazar Rea, y el ginecólogo del Centro de Salud, Martín Valencia, comentaron que usaron con éxito las esponjas del colágeno equino para la reconstitución del tejido después de ciertas intervenciones quirúrgicas.

A favor
Entre las ventajas de estas esponjas destacaron la baja o nula inmunogenicidad (el colágeno es un biomaterial empleado en medicina), favorece la coagulación sanguínea (la agregación de plaquetas) y la absorción de grandes cantidades de fluido (y con él bacterias, depósitos de fibrina y otros materiales no deseados).

Durante las Jornadas de Actualización en Diabetes que se realizaron en Córdoba se presentó el producto terapéutico que se importa de Alemania.

"Las esponjas son fabricadas con colágeno equino (a partir de células del tendón de Aquiles de caballo) e impregnadas con sulfato de gentamicina. Las concentraciones altísimas de gentamicina son locales y no sistémicas, por lo tanto jamás podrán ser tóxicas para el paciente. Las propiedades hemostáticas del colágeno reducen las posibilidades de formación de hematomas y los riesgos asociados de infección. Por otro lado, el colágeno promueve la formación de hueso y la cicatrización de la herida", explicaron en la reunión científica.

Para utilizarlas, se rellena con la esponja la herida. Una gran ventaja es que la esponja se degrada sola entre los ocho y los 88 días posteriores a la colocación, por lo que no es necesario preocuparse por retirarla.

Higiene y control diarios

Lavar los pies con agua tibia y jabón. Secarlos sin frotar y aplicar una crema humectante.

Revisarlos todos los días para buscar moretones, raspaduras, ampollas o deterioros. Consultar con el médico si halla alguno.

Cortarse las uñas en línea recta para evitar que se encarnen. Visite al podólogo especializado.

No caminar descalzo para evitar lastimaduras.

No utilizar productos químicos para callos o durezas. Tampoco remedios o lociones antisépticas.

Usar medias de algodón en invierno y en verano.