Un hombre que fue denunciado hace dos años por su hijastra por abuso sexual, es juzgado por los vocales de la sala I de la Cámara penal, Carlos Norry, Alberto Piedrabuena y Alfonso Zottoli. Ayer, su situación quedó comprometida por la declaración de una psicóloga que asistió a la víctima, de 15 años. El lunes, el tribunal evaluará las pruebas que constan en la causa, y luego estará en condiciones de escuchar los alegatos y dictar sentencia.
La menor, cuyo nombre se mantiene en reserva, denunció a su padrastro el 12 de mayo de 2009. Ese día, tuvo una crisis nerviosa en el baño de la escuela a la que asiste en Cruz Alta, y les contó a sus maestras la situación que estaba viviendo. Entonces, la víctima tenía 13 años, pero testigos afirmaron que los ataques habían comenzado hace bastante tiempo.
El hombre es imputado por el delito de abuso sexual agravado con acceso carnal, y está detenido desde 2009. Según la investigación, aprovechaba que la madre de la niña no se encontraba en la casa para perpetrar los ataques. Como estaba a cargo de la menor y supuestamente aprovechaba una situación de convivencia, podría recibir una pena de ocho a 20 años de prisión, según establece el Código Penal.
Cuando comenzó la pesquisa, la víctima fue internada por orden de la Justicia en el Instituto Goretti, donde permaneció durante seis meses. Allí, recibió asistencia médica y psicológica. En la jornada de ayer, se escuchó el testimonio de la especialista que la atendió a la menor al día siguiente del que sufrió el ataque de nervios en su escuela. "El temor y el desvalimiento son reacciones comunes en los menores maltratados. Esta niña presentaba todos esos síntomas", explicó Ana Capdevilla, licenciada en psicología, durante el juicio. También indicó que se dictaron talleres en la escuela donde asistía la menor porque sus compañeros quedaron conmocionados por lo vivido por su compañera de curso.
El juicio se reiniciará el lunes, con la declaración de últimos testigos. Además, se presentarán las pruebas periciales del proceso de instrucción.
La fiscalía de Cámara está a cargo de Juana Prieto de Sólimo, y el sospechoso es defendido por Ramón Carrizo. En su primera declaración como imputado, el hombre dijo que es inocente. Hasta ahora, la mayoría de los testigos lo contradijo.
Juzgan al padrastro de una menor por abuso sexual
Una psicóloga que asistió a la víctima tras los hechos comprometió al acusado con su relato.