Se bajaron de la motocicleta e ingresaron, encapuchados, al drugstore. Los ladrones pretendían asaltar rápidamente el negocio, ubicado en Villa Mariano Moreno, y conseguir un buen botín. Pero no contaban con la reacción de los vecinos, que comenzaron a arrojarles piedras para evitar la huida. Acorralados, tomaron a un hombre como rehén, lo obligaron a conducir su automóvil hasta el barrio Soeme, lo dejaron en la ruta y escaparon en el vehículo y $ 20.000 que había en el negocio.
El asalto ocurrió el miércoles a las 14.30. En el drugstore ubicado en calle 6 al 150, también funciona un centro de pagos. Allí se encontraban el dueño, Carlos Esteban Ferreyra, un empleado, Enzo Fabián Agüero, y dos clientes.
"Escuché un ruido y levanté la mirada. Vi que un cliente era empujado contra la puerta de reja, y una pistola se asomaba sobre el mostrador", relató Ferreyra, al rememorar el hecho. El propietario escapó por una puerta que conecta con la casa vecina, donde vive su hermana.
Los asaltantes, que utilizaban casco y pasamontañas, violentaron la puerta de hierro y pasaron al otro lado del mostrador. Encerraron a los clientes en la parte de atrás del local y, tomándolo de los pelos, hicieron que Agüero les entregara el dinero del drugstore y del centro de cobros. "Calculamos que se llevaron unos $ 20.000. Mucha gente nos pagó cuentas en los minutos previos al asalto", explicó Ferreyra.
Mientras los ladrones revolvían el negocio, el dueño salía a la calle junto a su cuñado, y a los gritos alertó a los vecinos. "Vi una moto encendida que estaba estacionada frente al negocio. Me di cuenta de que era la de ellos y la empujé al suelo", contó el propietario.
Cuando los asaltantes intentaron escapar, se encontraron con una docena de vecinos que comenzaron a arrojarles piedras. Se subieron a la moto, pero no pudieron hacerla arrancar. Por eso, comenzaron a disparar hacia todas las direcciones, aunque afortunadamente no hirieron a nadie.
Los vecinos se refugiaron detrás de los autos estacionados en la calle o dentro de las viviendas. "Escuché los gritos y salí. Cuando vi que estaban disparando volví a casa corriendo", dijo una mujer. En la fachada de su casa quedó la marca de un proyectil.
Sin escapatoria
Arnaldo Humberto Romano salía de comprar una gaseosa de un local ubicado en el frente del drugstore de Ferreyra. Un rato antes que ingresaran los ladrones había abonado unas cuentas en el centro de pagos. Por unos minutos no había presenciado el asalto. Pero su suerte cambió cuando los ladrones lo vieron parado a la par de su vehículo, y encontraron una salida a la agresión de los vecinos.
Por la fuerza, lo hicieron ingresar al Renault 19 y, apuntándole con un arma, lo obligaron a conducir por las calles de Villa Mariano Moreno. "No se cuál fue el trayecto. Me gritaban 'doblá aquí' a cada rato. No recuerdo por dónde fuimos", comentó Romano. El periplo terminó en la ruta 305. En la rotonda que está frente a una estación de servicios, en Las Talitas, detuvieron el auto y el rehén quedó tirado sobre la ruta. Uno de los ladrones tomó el volante y escaparon. "No vi por dónde se fueron. Una mujer me contó que se dirigieron hacia La Aguadita", dijo el hombre.
Mientras tanto, en Villa Mariano Moreno, los vecinos quedaron conmocionados por el ataque. "Mi cuñado y otro hombre llamaron a la Policía, pero nunca vinieron. Cuando escaparon, subí al auto y me fui a la comisaría. Recién ahí se enteraron de lo que había pasado", expresó Ferreyra.
Enterado del asalto, Alfredo Lucero, dueño de una panadería ubicada a la vuelta del negocio de Ferreyra, llegó hasta el drugstore. Su local había sido víctima de un asalto exactamente a la misma hora, una semana antes. "Tenemos cámaras de seguridad, que filmaron a los ladrones. Le mostré las imágenes para ver si son los mismos tipos", manifestó Lucero. En el video puede verse cómo dos hombres ingresan a la panadería, reducen a las empleadas y a un cliente y se llevan la recaudación. "Son ellos. Aunque no se les ve la cara, tienen la misma contextura y actuaron igual. No hay dudas", comentó Ferreyra. Fuentes policiales informaron que investigan el hecho, aunque aún no tienen pistas claras.