Los trabajadores de la salud no se resignan a que el Poder Ejecutivo dé por cerradas las paritarias salariales. Por el contrario, están dispuestos a sostener las medidas de fuerza hasta lograr que el Gobierno los convoque a dialogar. Hoy, dejarán vacíos los hospitales para congregarse en la plaza Independencia. Cerca del mediodía, exteriorizarán su malestar frente a la Casa de Gobierno con una movilización a la que adhirieron agrupaciones políticas, sindicales y sociales.
El gobernador, José Alperovich, volvió a ratificar ayer que no existe ninguna posibilidad de conceder una mejora en los haberes del sector. "A los médicos ya les dimos el 33% de aumento, el máximo que tuvo la administración pública", sostuvo el mandatario.