Las internas partidarias de Santa Fe marcaron un hito en la historia electoral del país. En los comicios de ayer no hubo sobres, hasta cinco electores sufragaron al mismo tiempo en una misma mesa y al entregar su Documento Nacional de Identidad (DNI) recibieron una lapicera. Por primera vez, en Argentina se utilizó la boleta única en lugar de las boletas partidarias (o múltiples) tradicionales.

La boleta única implica una papeleta impresa por el Estado donde aparecen los candidatos de todos los partidos con su nombre y su fotografía, agrupados por el cargo en el que compiten. Se producen tantos tipos de boletas como categorías electivas se voten (gobernador, intendente, legisladores, concejales, entre otros). En un cubículo privado, el elector señala con una cruz al candidato de su elección y luego deposita cada boleta en la urna correspondiente.

El Gobierno de Santa Fe pagó $ 12,1 millones por 12 millones de boletas. Esto, según los especialistas, abarata los costos electorales. Al mismo tiempo, evita las peleas por espacio y visibilidad dentro del cuarto oscuro y garantiza que el votante encuentre la oferta política completa. Entre otras ventajas, según los defensores de ese sistema, la boleta única no puede ser falsificada ni robada (para anular o evitar el voto a un oponente). Y con respecto a prácticas clientelares, evita que el voto "dobladito" se intercambie por favores políticos.

Según Darío Almaraz, secretario de la Junta Electoral Provincial, se trata de una medida que favorece la seguridad de los comicios, pero de difícil implementación en Tucumán. "Tenemos 134 partidos reconocidos. Esto haría muy complicado el diseño. ¿Y qué pasaría con los acoples?, se preguntó el funcionario.

En principio, la boleta única desalentaría esta modalidad tucumana, ya que los acoples deberían resolverse dentro de los partidos mediante internas y así también se evitaría que las boletas sean muy extensas, sugirió la especialista Gilda Pedicone de Valls.

"Todos los esfuerzos que tienden a mayor igualdad de condiciones entre los candidatos es muy loable. Pero estas medidas que parecen simples, no siempre son tan fáciles en la práctica. Tener a todos los candidatos en una misma boleta podría causar confusión. Ir con el voto individual, una opción concreta, es más sencillo para la gente", señaló el ministro de Gobierno, Edmundo Jiménez. "Hay que verlo andar", concluyó.

Además de Santa Fe, Córdoba aprobó en el 2008 una reforma electoral que promueve la boleta única, aunque incluye una opción para votar a un mismo partido para todos los cargos de la elección. La boleta única, de diferentes maneras, ya se aplica en toda América Latina, con excepción de Argentina y de Uruguay, que mantienen la "boleta sábana".

"El nuestro es el sistema de boletas más atrasado y menos democrático hoy en uso en el mundo", afirmó José Páez, referente de la Democracia Cristiana. "La boleta única representaría un avance democrático ya que disminuye los costos de impresión para los partidos chicos y facilita la distribución de los votos a las mesas electorales", dijo.

Sin una estructura territorial, las fuerzas políticas menores tienen grandes dificultades para hacer llegar sus boletas partidarias a todos los puntos de sufragio. Y señaló que siempre hay miedo a que las boletas sean enormes y confusas, pero que en ningún caso eso dio. "Tienen fotos y son a color", aclaró el opositor.