Jerarquizar la protección de la población de adultos mayores, de las personas con discapacidades y con patologías crónicas invalidantes o terminales fue la meta que se fijó el Ministerio de Desarrollo Social de Tucumán. Con este fin dictó el primer curso de capacitación para cuidadores domiciliarios.
"La convocatoria fue un éxito. Durante seis meses capacitamos 150 personas interesadas en el tema, del interior y de la capital. Siguen siendo pocas porque la demanda crece cada día. Ahora nos reunimos para contar las primeras experiencias laborales, trazar nuevas políticas para este trabajo social y para incentivarlos a que se organicen como monotributistas o en cooperativas de trabajo", comentó a LA GACETA Ana Lía Sánchez, organizadora del curso y titular de la Dirección de Jóvenes y Adultos Mayores, del ministerio de Desarrollo Social.
Según explicó Sánchez los asistentes ya están trabajando, en su mayoría con tres o cuatro adultos mayores con diferentes problemas. Los cuidadores domiciliarios recibieron conocimientos para atender adultos mayores, enfermos terminales y personas con distintas discapacidades (física y mental) o diversos grados de pérdida de autonomía.
"Hemos generado -detalló Sánchez- un piso de gente que está en condiciones de prestar servicios y hemos conformado una mesa provincial para trazar políticas de trabajo en forma conjunta con el PAMI, el Profe (Programa Federal de Salud) para gente sin obra social y con un representante del Ipacym (Instituto Provincial de Acción Cooperativa y Mutual) y un representante por cada grupo de cuidadores".
-¿En qué consiste esta segunda fase?
-Buscamos que los cuidadores sean monotributistas sociales. Hay 150 personas capacitadas y falta aún personal de esta naturaleza porque la demanda supera la oferta...
- Este nicho estaba vacío en Tucumán.
- Estaba vacío y mucha gente buscaba afanosamente personal capacitado que pudiera contener a sus familiares enfermos, muy mayores o sin autonomía. Si bien lo focalizamos en adultos mayores también pueden trabajar con personas más jóvenes que necesitan la asistencia de terceros porque están imposibilitados de desenvolverse solos.
- Necesitan trabajar dentro de un marco legal...
- Necesariamente tienen que ser monotributistas o generar cooperativas porque tienen muchas posibilidades de trabajo. Es un nuevo campo laboral y con mucha demanda. El Profe Tucumán le está dando un fuerte apoyo a esta iniciativa. El programa está empezando a tomar cuidadores certificados que facturen como monotributistas, ya que este es el único modo de poder pagar este servicio.
-¿Fijaron costos para este tipo de atención?
-El tema es muy complejo y varía según el tipo de atención que demande la persona a cuidar. Estamos acordando pautas de trabajo, pero no se fijaron honorarios.
-Hasta ahora este servicio es escaso y de muy alto costo.
Lo que pasa que no es lo mismo, por ejemplo, cuidar un enfermo terminal durante 12 horas que estar con otra persona mayor, mentalmente sana y que sólo requiere atención y contención afectiva cuatro horas al día. No es lo mismo acompañar a alguien solo que todavía es autónomo que a otro que está impedido de valerse por sí mismo. Todo dependerá de la carga horaria, del tipo de atención que tiene que brindar. Si hoy se piensa en una internación gerontológica los costos son altísimos.
- Es una alternativa a la institucionalización, tan cuestionada actualmente.
- Totalmente. Pero además es una política social que tiene varias dimensiones positivas: promovemos inclusión laboral real para personas que quieran trabajar ayudando a los demás, al tiempo que generamos una alternativa a la internalización de los adultos mayores. Esto tiene un impacto muy fuerte en la gente de la tercera edad, que es consciente de sus propias limitaciones.