Asaltos a mano armada
Los atracos que más preocupación causan entre los choferes son aquellos en los que el delincuente lleva un arma. La mayoría de las veces, explicaron los conductores, los ladrones utilizan armas blancas (cuchillos, sevillanas, navajas). De tanto en tanto, explicaron, alguno esgrime un arma de fuego (por lo general, revólveres).
Este tipo de modus operandi es utilizado, por lo general, por asaltantes que se manejan de a dos. Mientras uno encañona al delincuente, otro roba la recaudación. Incluso, llegan a llevarse los bienes del chofer, como el reloj, el celular y la billetera. Es el tipo de atraco más frecuente que sufren los conductores.
Otro blanco: los pasajeros
Hay delincuentes cuya estrategia no está dirigida a la recaudación que transporta el colectivero. El botín que ellos buscan está en posesión de los pasajeros.
Los descuidistas son aquellos que, valiéndose de alguna distracción del usuario, sacan de los bolsos o de los bolsillos billeteras, celulares y otros bienes de valor. Los arrebatadores, en tanto, aprovechan cuando se abre la puerta trasera para sustraer algún elemento (por lo general, teléfonos) y salir corriendo ante el estupor de los pasajeros.
Muchos asaltantes también ven con buenos ojos los bienes de los usuarios, a los que apuntan después de hacerse con la recaudación.
La última: cobrar "peaje"
No cuidan el estado de los caminos ni proveen ningún servicio. Todo lo contrario. Y, sin embargo, ellos les cobran "peaje" a los choferes para permitirles seguir su camino. Este insólito modus operandi, según los conductores, se da en la zona este de la provincia; especialmente en Alderetes. Lo usual, explicaron, es que grupos grandes de jóvenes o adultos se coloquen delante del rodado. Los choferes aseguran que se ven obligados a abrirles la puerta o a darles el dinero que piden para seguir consumiendo bebidas alcohólicas (la suma oscila entre los $ 5 o los $ 10). Negarse puede derivar en que acaben siendo apedreados o, incluso, que les roben la recaudación.