TRÍPOLI/ESTAMBUL.- ¿Verdad o ficción? Muammar Gaddafi denunció la muerte de su hijo menor, supuestamente durante un ataque de la OTAN en la capital Trípoli. Pero muchos rebeldes opositores consideran que se trata sólo de propaganda del régimen. Cuando el portavoz del gobierno libio, Mussa Ibrahim, anunció la muerte de Saif al-Arab al Gaddafi la noche del sábado, algunos insurgentes del este lo celebraron. Pero muchos consideran que se trata de una estrategia de relaciones públicas destinada a presentar a Gaddafi padre como un audaz líder que pese a la pérdida de su propio hijo no pierde su espíritu de lucha.

Según la versión oficial, en el ataque aéreo contra la casa de Saif al Arab murieron cinco personas, mientras Gaddafi y su mujer, que se estaban en el edificio, salieron ilesos. Por el momento no hay pruebas ni de una ni de otra versión de los sucesos, pero incluso los periodistas extranjeros a quienes las autoridades ofrecieron ver el edificio destruido por el ataque de la OTAN señalaron que les resultaba difícil de imaginar que alguien pudiera haber abandonado ileso ese edificio.

En el foro de Internet de los rebeldes también se cree que la noticia de la muerte del hijo de Gaddafi es igual de falsa como el desmentido de la muerte de su otro hijo, Chamies, el mes pasado. Saif al Arab, que en sus tiempos de estudiante en Alemania no dejó muy buena impresión, será ahora presentado por el régimen como un mártir. La agencia estatal Jana informó que ayer hubo una marcha al barrio de Bab al Aziziya en Trípoli, exigiendo venganza con sangre y llamando a la "guerra santa contra los cruzados" de la OTAN. El diario opositor "Brnieq" señaló que seguidores de Gaddafi quemaron la embajada estadounidense en Trípoli, en reacción por los ataques de la OTAN.