Susana Napadensky, impulsada por el dolor y la incertidumbre, se sentó a leer la causa abierta por el terrible crimen de su hijo, Pablo Aiziczon. "Hay muchísimas cosas que yo no sabía", contó la mujer. Entre otras cosas, relató que, al día siguiente del asesinato, un testigo vio algo muy llamativo en la zona de Yerba Buena donde fue hallado el cuerpo de Pablo. "Había un remise de la capital con cuatro ocupantes. El testigo declaró que hablaban por teléfono y miraban para todos lados. ¿Y si fueron las personas que ayudaron a escapar al asesino de mi hijo? Acá hubo mucha gente involucrada", planteó la mujer.
"Alguien ayudó a los asesinos de mi hijo"
La madre de Aiziczon leyó la causa en busca de respuestas. Halló más interrogantes.