Tenía temor. Las palabras deDarío Pérez la noche anterior ladejaron preocupada. "Ponele fina esa relación o le pongo yo, porqueno me va a temblar la manopara hacerlo aca a ese viejo(sic)", fue la frase que Ema Gómezle adjudicó al ex oficial,cuando declaró en el juicio oral.La ex novia del juez AgustínAráoz afirmó que el 26 de noviembrede 2004 llamó a Pérezcerca del mediodía. "Estaba nerviosa.Me dejaron mal sus palabrasy tenía miedo", contó en sutestimonio.A las 13.51 insistió, y la respuestafue la misma.
A las 20.10 intentó conversarpor última vez con Pérez desde elteléfono de un operador inmobiliario.Antes, le había enviado unmensaje de texto: "ayudame, hicealgo malo. Por eso insisto", leescribió, reclamando asistenciapor el excesivo consumo de drogas,según su versión.
Los llamados de la ex agentefueron tomados por antenas ubicadasen el microcentro. Pero lasmás de dos horas en que no usóel teléfono, que coinciden con lahora probable de muerte deAráoz, son un dato muy importanteen la causa.