Amor sin límites | Drama - PM13 103´
REGULAR

La presencia de Neil Jordan detrás de las cámaras y de Stephen Rea en el elenco hace pensar en un producto de excelente nivel, como "El juego de las lágrimas" (1992) o "El ocaso de un amor" (1999). No es el caso, a pesar de que en los primeros tramos del relato la historia promete mucho. Jordan pinta con su reconocida capacidad el ambiente de la aldea de pescadores de la costa irlandesa en la que se desarrolla la trama, y describe ajustadamente la relación entre el pescador que encarna Colin Farrell, su ex esposa alcohólica y su pequeña hija, afectada por una grave enfermedad renal y a la espera de un trasplante. Integra promisoriamente a este ambiente a una extraña muchacha que el pescador encuentra semiahogada entre sus redes durante una jornada de pesca. El misterio se ahonda cuando la niñita comienza a convencerse de que la recién llegada es una suerte de sirena que está pasando por una experiencia singular fuera de las aguas marinas que conforman su habitat.

Jordan parece querer contar un cuento de hadas en tiempos actuales; se apoya en el halo fantástico que impregna los paisajes irlandeses, tierra de duendes y de seres fabulosos. En ese tramo del filme, el director logra los mejores momentos; Farrell entrega una actuación sobria y convincente, y la actriz de origen polaco Alicja Bachleda encuentra el tono justo entre el misterio, la frescura y la oscuridad para encarnar a la enigmática Ondine. Alison Barry le saca el jugo al personaje de la hija de Farrell y Stephen Rea luce eficaz como siempre en la piel del comprensivo cura del pueblo.

El problema fundamental está en el remate; da la sensación de que el director vacila porque le imprime un viraje inesperado al tono del filme que, de esta manera, se aparta de los climas atractivos planteados en el comienzo y en buena parte del desarrollo de la trama; la historia cierra entonces con un "colorín colorado" que suena cuanto menos incongruente con el resto de la narración.