"Venite para Olivos". Diego Bossio no pudo resistirse a ese llamado. Ayer, cuando estuvo a punto de emprender vuelo hacia esta ciudad, la presidenta Cristina Fernández, convocó a su despacho al director ejecutivo de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses). Había que definir estrategias en el avance del Gobierno nacional en las empresas privadas. Y, de ser posible, tirar algunos nombres para proponer como directores en las compañías en las que la Anses tiene participación accionaria. La ofensiva del Gobierno nacional está lista. Y el decreto de necesidad y urgencia 441, por el que se procura ampliar la participación estatal en 42 empresas donde la Anses posee acciones es el disparador de la iniciativa.
El avión privado que trajo hacia esta ciudad a funcionarios de la Anses, despegó ayer desde Aeroparque sin Bossio, pero con Eric Calcagno entre sus pasajeros. El senador oficialista había acompañado al jefe de la Anses en la exposición que este dio en la comisión Bicameral del Congreso. Allí Bossio hizo una defensa del DNU, argumentando que es justo el reclamo del Estado por ser socio minoritario. "Pone en igualdad lo privado y lo público. No tenemos ningún conflicto de intereses" con los accionistas privados, afirmó.
En ese ámbito parlamentario, referentes de la oposición le reclamaron a Bossio que los directores que ingresarán a las empresas sean elegidos por concurso o tengan aprobación legislativa. El funcionario respondió que será gente idónea, conocedora de las empresas a las cuales se les asigne funciones en el directorio.
En el mismo sentido se expresó el secretario general de la Anses, Rodrigo Ruete, que representó a Bossio durante la entrega de netbooks a estudiantes tucumanos. "El Estado tiene los mismos intereses que las empresas y estamos trabajando juntos para que haya más trabajo y más producción", señaló a LA GACETA.
Ruete consideró que es injustificado el temor exteriorizado por las cámaras empresariales acerca de la decisión presidencial. Consultado sobre la oportunidad de la medida, un año electoral, el número dos de la Anses fue tajante: "desde el primer día de esta gestión estamos trabajando en defensa de los ahorros de los trabajadores y que esa política tenga correlato en las decisiones de las empresas. Lo que hicimos fue continuar en ese camino que nos dio muy buenos resultados".
Según la agencia NA, el avance oficial impactará más en holdings como la siderúrgica Techint, pero tendrá incidencia casi nula en las compañías de servicios públicos. Esa era el escenario que evaluaban ayer en distintos círculos empresarios, que desconfían del objetivo final que perseguiría el gobierno con esta medida, y también observan con preocupación que la CGT busque aprovechar la jugada para colar a sindicalistas en los directorios. En este escenario de tensiones, las acciones del banco Macro cayeron 3,4%; las Edenor, 3,08%; Aluar, 1,98%; Grupo Galicia, 1,57; y Molinos, 1,54%.
Algunas compañías evalúan la posibilidad de iniciar acciones legales contra la norma, porque consideran que cualquier cambio debería haberse realizado a través del Congreso, y no por la vía de un decreto de necesidad y urgencia.
El decreto 414 eliminó el límite del 5% del derecho a voto que tenía el Estado hasta el momento, por lo que ahora, podrá nombrar más directores y ejercer el voto por el porcentaje accionario que tenga en cada compañía. En la mayoría de las firmas, el Estado tiene una participación minoritaria, por lo que los directores no tendrían peso específico en las decisiones.