Es el autor de la iniciativa, pero no cuestiona la decisión del gobernador, José Alperovich, de vetar el proyecto. Por el contrario, el legislador José "Gallito" Gutiérrez focaliza sus críticas en el intendente de la capital, Domingo Amaya.

"Todos estamos molestos con las declaraciones de Amaya", admitió el oficialista, en alusión a que el jefe municipal anticipó que no cederá el autódromo del parque 9 de Julio para la realización de "picadas". "La ley salió sin objeciones porque los legisladores contábamos con el autódromo. Pero al no tenerlo, la ley está de más. Es como tener los pollitos sin antes poner los huevos", ironizó.

Gutiérrez, además, insistió en que se malinterpretó la idea. "Si se legalizan las pruebas, habrá una reglamentación nacional a la cual sujetarse: los pilotos estarán asegurados, se cobrarán entradas y el público estará seguro. Se organizará un espectáculo deportivo, no como hoy sucede en las calles. Pero seguimos mirando para otro lado", renegó el legislador.

Gustavo González, integrante del club que agrupa a los "pisteros", repudió el veto. "Buscamos ser legales y tener un espacio, no queremos que los pibes se maten en la calle. Dos veces por mes debemos viajar a otras provincias para correr", se quejó el referente de la barra del club Atlético Tucumán.