Es el único Pueblo Histórico de Tucumán, pero eso parece jugarle en contra. Los vecinos de Villa de Medinas, en Chicligasta, ven cómo todo a su alrededor se desmorona. A pesar del alto valor patrimonial que representa la zona no se hace nada por restaurarla.
A fines del siglo XIX la villa alcanzó su esplendor con la llegada del ferrocarril. Profesionales de la UNT elaboraron planes de microemprendimientos para salvar al pueblo del olvido, pero ninguno se concretó. "Es como pisar el túnel del tiempo", resumió la arquitecta Olga Paterlini.