Las instalaciones de la centenaria Biblioteca Central de la Universidad Nacional de Tucumán, enLa Madrid y Ayacucho, no pudieron con las lluvias del verano 2011. Las tormentas hicieroncolapsar los techos del depósito, en el que se guardaban 40.000 volúmenes. En consecuencia, huboque mudar todos los libros al Salón de Lectura, que por ahora permanece cerrado al público.
El agua se ensañó con los libros
LA GACETA / JUAN PABLO SANCHEZ NOLI