Silvina Fénik, directora del Centro Cultural Virla admitió que el edificio de 25 de Mayo al 200 tiene problemas con las descargas de agua. "Los desagües están por debajo del nivel de la calle, como en muchas construcciones de la ciudad, por lo que el agua no tiene salida. Eso hace que con las tormentas fuertes se inunde el edificio", precisó.

"Comunicamos el problema a la Secretaría de Planeamiento después de las lluvias de febrero. Ellos vinieron e hicieron una evaluación de las instalaciones para poder tomar acciones concretas. Pero entendemos que en este momento hay otras prioridades, como Filosofía y Letras", agregó.

Para Fénik el problema del centro cultural "es algo histórico. Antes teníamos pocas tormentas fuertes y el agua subía al edificio una sola vez en todo el verano. Este año fue particularmente lluvioso, lo que hizo que colapse el sistema". Esto trajo problemas de humedad en los techos de la bandeja del lobby y de una sala del subsuelo. "A fin de año, con el inicio de la temporada de verano, se inspeccionan los techos. Este año se pusieron chapas nuevas en los techos y se arreglaron las canaletas por lo que no tenemos problemas de filtraciones. Se trata de un problema con los desagües que dan a la calle", explica.

La situación es particularmente compleja este año, con tantos edificios de la UNT en estado crítico o en reparación. La directora del Virla considera que hay que tener paciencia: "A los problemas de Filosofía y Letras, se deben sumar las obras en la Escuela Sarmiento, en el Técnico y en Bellas Artes. Incluso, aunque por una razón feliz, el Virla es sede de la facultad de Abogacía, mientras se terminan las nuevas instalaciones. Todos creemos que somos prioridad, pero es una cuestión de recursos".