Aunque fueron muchos los que trabajaron a destajo, todos destacaron la labor de Luis Gómez, el bombero voluntario de Lules que acompañó y contuvo a lo largo del rescate al chico Luis Brandán. "La idea era tratar de calmarlo, de distraerlo del mal momento que estaba pasando, cosa que fue muy difícil", contó.

Gómez remarcó que no trabajó sólo. "Había personal de Sanidad y un bombero de Policía", indicó. Pero el muchacho, al parecer, tomó más confianza en sus palabras. "Me dijo que estaba sacando escombros cuando colapsó la loza. Estuvo consciente en todo momento, salvo al final, cuando comenzó a bajarle la presión y a perder el conocimiento", relató.

"Es un chico muy valiente; colaboró muchísimo. Me contaba muchas cosas de su vida, como que le gusta estar con su madre y cuidar los pollos que crían en la casa", relató el bombero. Y añadió que la tarea de rescate implicaba dos funciones. "Una parte era la contención psicológica; mientras, se abría una vía para el momento del rescate. Necesitábamos acondicionar el lugar para sacarlo", remarcó Gómez. Y agregó: "él estaba consciente de que era una cuestión seria, grave; pero no creo que haya tenido dimensión de las lesiones que sufrió", dijo. "Él decía: ?quiero bañarme, quiero ir a mi casa?. Veía ese futuro inmediato, y eso porque demuestra que no estaba vencido, que luchaba por salir?", destacó el bombero. Poco después, se conoció el trágico final.