"Cumpleaños feliz, que los cumplas feliz". El cantito resonó en la puerta del Colegio de Abogados minutos antes del inicio de la audiencia vespertina. Rodolfo Domínguez, uno de los imputados, cumplió ayer 50 años y sus familiares y amigos lo agasajaron públicamente.
A lo largo de la jornada, el ex comisario, acusado de encubrimiento agravado, sonrió más de lo normal. "Empecé el día con muy buen humor", explicó efusivo y agregó "me gustaría estar disfrutando con mi familia y no tener que estar aquí, pero no queda otra".
Dentro de la sala más de diez mujeres lo miran y le sonríen. Madre, hermanas, esposa e hija están pendientes de su bienestar. "Hace tiempo venimos pensando en sus 50, queríamos hacerle una fiesta sorpresa y todo. Ya habrá tiempo", contó una de sus hermanas al final de la audiencia, justo antes de cantar nuevamente el "cumpleaños feliz". Algunos periodistas y abogados lo saludaron. De los imputados, ninguno. Y mientras abraza a sus mujeres, muy emocionado, admite que fue un lindo día, más allá de las circunstancias.