EGIPTO, El Cairo.- La revolución egipcia prendió su primera mecha en internet. Nació como una revuelta digital. Y fue anónima hasta la detención, el pasado 28 de enero, de Wael Ghonim, el responsable de marketing de Google en Oriente Medio y el norte de Africa. El joven ejecutivo, puesto en libertad ayer, tenía otra ocupación que le puso los pelos de punta al Gobierno: era el administrador de la página de Facebook "Todos somos Jaled Said", pionera en la convocatoria de las protestas.

Casado con una estadounidense y padre de dos hijos, Ghonim se ha convertido en símbolo de la lucha contra el régimen de Hosni Mubarak. En la plaza de la Liberación, los protestantes le aclaman como un líder. Y para el multimillonario Naguib Sawiris -miembro del comité de sabios que trata de mediar entre la calle y la dictadura- se trata de un héroe.

Sin embargo, consultado por el diario "El Mundo", de España, el ciberactivista confesó que nunca hubiera imaginado que la llama de las primeras marchas acabaría en lo que los ojos del mundo entero vieron. Oculto tras una pantalla de ordenador, Ghonim siguió el martes 25 el estallido de las primeras manifestaciones. Ese mismo día, alertó que el objetivo del Ejecutivo era cerrar internet. "Literalmente pero poco a poco", agregó. La advertencia se volvió real el día de su detención.

Ghonim contó tras la liberación que fue apresado por tres hombres vestidos de civil en una calle de la capital. Lo subieron a un auto y lo llevaron a un sitio donde lo sometieron a un interrogatorio. Todo el tiempo estuvo con los ojos vendados. "No soy un símbolo ni nada por el estilo. Pero lo que me pasó es un crimen", dijo hoy al canal "Dream TV".

"Si quieren arrestarme, están en su derecho. Pero hay leyes y no soy un terrorista o un narcotraficante. Tenemos que echar abajo este sistema basado en no poder opinar", añadió. "Estoy seguro de que seremos libres pronto. Tengo menos de 30 años y siento que veré lo que es la libertad", había dicho el muchacho. Y ayer, tras su liberación, dejó escrito en su cuenta de Twitter: "la libertad es una bendición por la que merece la pena luchar". (Reuters-Especial)