A las pocas horas del robo que había sufrido Miguel Ferro en su local, la mayoría de los comerciantes de Famaillá que trabajan cerca de la plaza principal ya se habían enterado de todo. Y, según ellos, la inseguridad es un problema inquietante.
Cirle es propietaria de un drugstore situado en Bartolomé Mitre al 600. Su local está a un par de cuadras de la comisaría, pero tampoco se salvó de los delincuentes. "El jueves al mediodía, dos tipos llegaron con pistolas y nos asaltaron. Nos llevaron plata y tarjetas; como $ 3.500 en total. Y a una clienta también le quitaron el monedero, pobre", añadió la mujer. "Llamaba al 101 -agregó-, pero no me pude comunicar. Me dijeron después que fue porque había llovido mucho y estaban recibiendo denuncias de eso". De todas formas, añadió, un vecino avisó en la comisaría lo que había ocurrido. "Me tomaron los datos, pero yo preferí no hacer la denuncia hasta recién. Si igual no atrapan a nadie; en el 2009 también me asaltaron y quedó en la nada", remarcó.
"La cosa está muy mal", señaló José Gadur, dueño de un local que está sobre la misma vereda que la comisaría. "Hace un par de meses, a mí me pasó algo muy llamativo. Vino un cliente que parecía estar drogado y quiso comprar un jugo. Le dije que costaba $ 5, pero quería pagarme $ 4,50. Entonces le contesté que se fuera a otro negocio, y empezó a insultarme. Yo no le presté atención y me quedé conversando con un preventista, y el muchacho este me destrozó una silla. Yo hice lo correcto: me acerqué a la comisaría para denunciarlo. Y me contestaron que si no llevaba el nombre y el apellido del muchacho no podían hacer nada. Eso sí: a la hora de venir a pedir una gaseosa, los policías son los primeros", dijo Gadur.
Silvia Romero contó que la semana pasada, su madre sufrió un arrebato. "Salió a hacer las compras y dos muchachitos que iban en bicicleta y le torcieron el brazo para robarle el monedero. A varias personas de la cuadra les pasó eso", señaló la mujer.
"La verdad es que nunca nos pasó nada, pero hay robos en todos los lugares. Es que en la comisaría se ?tinquean? (sic); se la pasan durmiendo", dijo Nelson, empleado de una heladería situada frente a la plaza.