EL CAIRO, Egipto.- El presidente de Egipto, Hosni Mubarak, anunció hoy que pidió la renuncia de su gabinete, pero no mencionó un llamado a elecciones ni tampoco dijo que dejaría su cargo, luego de una de las peores jornadas de protestas, que se iniciaron el martes, para exigirle que abandone el poder tras 30 años de mandato.
En un discurso transmitido por la televisión estatal, el jefe de Estado afirmó que estaba decidido a garantizar la seguridad en el país árabe y que no permitiría que los problemas fueran solucionados con violencia. Además, señaló que está comprometido con aplicar reformas políticas y económicas.
Mubarak había ordenado previamente que las tropas y tanques se desplegaran por las grandes ciudades de Egipto para calmar los choques callejeros y las protestas. También declaró el toque de queda, mientras afronta un enorme desafío que podría repetirse en otros Estados autocráticos de Medio Oriente.
Pese a la presencia de policías y militares, miles de personas permanecieron en las calles de El Cairo, de Alejandría y de Suez, el epicentro de cuatro días de fuertes disturbios. Se escucharon disparos cerca del Parlamento y las oficinas del gobernante Partido Nacional Democrático de Egipto estaban en llamas. Manifestantes rodearon los vehículos blindados del Ejército que se movían en una larga caravana por la capital. También se movilizaron tanques. (Reuters)