En los barrios Obrero y Costanera, los vecinos están hartos de inundarse cada vez que llueve. Sucede que se encuentran en una de las zonas más bajas de Concepción, y hacia allí se escurre el agua de gran parte de la ciudad.
"Cuando llega el agua, se queda estancada, porque tampoco tenemos pavimento, se forma un barrial que hace imposible salir cuando hay una tormenta", relata indignado Ariel Paz (30), de la Costanera. Por otro lado, reclama que, a media cuadra de su casa, se está formando un basural: "vienen carros y camiones a tirar desperdicios y escombros, ya nos quejamos miles de veces a la Municipalidad y no hay solución", asevera. Su vecina, Ana Quiroga, tiene los montículos de residuos cerca de su vivienda. "Nos tiran hasta perros muertos, el olor y las moscas nos invaden. Tengo una nena que anda por aquí y es una preocupación constante", lamenta. Todavía está secando las pertenencias que se empaparon durante la última tormenta: "aquí siempre pasa lo mismo", dice resignada.
En la entrada del barrio Obrero, sentada en la vereda tomando mate, Lina Gauna, también tiene quejas. La abuela vive desde hace años en la misma zona y subraya: "Tenemos miedo que se caiga la otra parte del puente viejo (que cayó hace cuatro años) y nos inundemos otra vez. Cuando llovió (miércoles 19) se inundó todo y un cable del servicio de teléfono se cayó y nadie vino a arreglarlo. Hace ocho años que presentamos quejas para que pavimenten y nadie hace nada. "El intendente se acuerda de nosotros cuando hay elecciones", acusa.