El ingeniero Máximo Cornejo es Project Leader de DiBacco y CIA. S.A. y explicó el funcionamiento durante el último año en la empresa para la que trabaja. "Podemos asegurar que el rendimiento de nuestra fábrica fue superior en el período 2010 respecto de 2009. En términos de facturación, la moneda, debido a la inflación, no nos brinda una información real en términos de rendimiento de producción. Pero en volumen de operaciones y proyectos ejecutados podemos inferir que estuvimos en un 22% por arriba de 2009", explicó. En cuanto a los objetivos de la empresa, destacó que en los últimos dos años superaron sus propias expectativas. Ese rendimiento lo atribuye a un programa de capacitación aplicado y coordinado por Raúl Middagh, gerente de operaciones de la firma, que permitió dar un salto cualitativo en la comunicación y en la sinergía entre las áreas operativas. Además dijo que, a pesar de las diferencias entre el primer y segundo semestre, la carga de trabajo se mantuvo a buen ritmo durante todo el año. "En la fábrica se invierten activos casi permanentemente, por eso se explica nuestro potencial en la región. Sin embargo, en 2010 no hubo inversiones considerables en ampliación de capacidad instalada, pero si en la modernización tecnológica en la mayoría de las áreas operativas", afirmó. Di Bacco es una compañía integrada, que utiliza recursos propios para resolver buena parte de los requerimientos de los proyectos de envergadura que aborda. "Contamos con ingeniería propia, diferenciándonos en la capacidad de generar trabajos en detalle compatibles con las técnicas del arte de fabricación. Esta es una ventaja diferencial que obtenemos al ser diseñadores, ingenieros y constructores. Además trabajamos en todo el país y con países limítrofes", aseveró. En cuanto a los proyectos realizados el año anterior destacó la exportación de un balde de mineral de cobre de 5,50 metros de alto, 6 metros de ancho y con un peso final de más de 70 toneladas que tuvo como destino final la minera Doña Inés de Collahuasi, ubicada al norte de Chile. Ademas comentó que desde esa misma región también se pidieron reparaciones especiales para distintos equipos mineros.

A esta exportación se sumaron la entrega de clasificadoras de áridos a Bolivia, prensas compactadoras de cascara cítrica a México y plantas de extracción de aceite de oliva a Perú, entre otra serie de proyectos fabricados para el exterior. "Actualmente estamos construyendo la planta de áridos para la construcción del proyecto minero binacional Argentina-Chile Pascua Lama, ubicado en la cordillera de los Andes, en San Juan. Esperamos tener un buen año y estar a la altura de las necesidades de nuestros clientes para poder aprovechar las oportunidades que se presenten en el mercado", explicó. En cuanto al personal dijo que no se hicieron incorporaciones y que sólo hubo recambios por jubilación. "Nuestra actividad requiere operarios calificados y experimentados que no se encuentran con facilidad en la región. Además argentina perdió la capacidad de generar técnicos calificados, es más, la educación básica esta en caída libre. El problema se resuelve con políticas de estado a largo plazo en términos educativos que deben aplicarse de inmediato", concluyó.