"Hace poco nos dijeron que a mi papá lo habían visto en el albergue del autódromo. Mi mamá y mi hermana fueron al lugar. El hombre era muy parecido a mi papá. Ese es el último dato que tuvimos". Fabricio, hijo de Moisés Martínez, no pierde las esperanzas de encontrarlo, a pesar de que cada vez surgen menos datos.
A más de dos años de la desaparición del visitador médico, su familia continúa la búsqueda. "Cada vez es más difícil. Con el paso del tiempo la gente comienza a olvidar el caso", dijo Fabricio.
Todo cambió en la vida de esta familia a partir del 13 de octubre de 2008. "Él se levantó esa mañana y estaba mirando el amanecer en el fondo de la casa. Mi mamá lo vio y fue a preparar el desayuno; cuando volvió a buscarlo ya no estaba. Pensó que había ido a comprar el diario y facturas, como hacía siempre, pero nunca más volvió", recordó Fabricio.
Desde entonces, la búsqueda no cesó. "Los días siguientes de la desaparición, con mi hermano Rodrigo recorrimos todo San Pedro de Colalao y sus alrededores. Casi 300 policías realizaron rastrillajes y muchos lugareños colaboraron. Mi hermana creo un grupo en facebook ("seguimos buscando a Moisés Martínez") que tiene cerca de 5.000 miembros", afirmó.
Moisés Martínez cuando se extravió vestía camisa a cuadros blanca y azul, jeans, zapatillas grises y gorra blanca. Mide 1.70 metros aproximadamente. La familia ofrece una recompensa, de $ 10.000, para quien lo encuentre. "Cualquier dato sobre él deben llamar a los teléfonos 155867843 o 154492121", finalizó.