La Policía les había dicho que se trató de un hecho natural. Pero los familiares y vecinos insistieron que había sido un homicidio. Una semana más tarde, la autopsia confirmaba la sospecha: Esperanza Nieva, una coplera de Amaicha del Valle, había sido asesinada. Y aunque en reiteradas oportunidades los investigadores se comprometieron en profundizar la pesquisa, todavía no se encontró a los responsables.

"Todos los días nos preguntamos qué pasó. Sabemos que tuvo un trasfondo político. Mi mamá militó toda su vida en la vida comunitaria como miembro de los pueblos originarios de la Federación de Pueblos Indígenas", dijo el hijo de la víctima, René Astorga. Nieva, de 81 años, fue encontrada por una sobrina el 8 de junio a la mañana. La mujer estaba en el piso de su casa, sin vida. A pesar de que no tenía algunas prendas y que la casa estaba desordenada, los policías que intervinieron en un primer momento dijeron que se trató de una muerte sin asistencia médica.

"Desde el principio nos dimos cuenta que no había fallecido de forma natural, como nos decían en la comisaría", comentó Astorga. Luego, la autopsia confirmó que la coplera había sufrido golpes en el pecho, en la espalda y en otras partes del cuerpo. La fiscala del Centro Judicial Monteros, Mónica García de Targa, asumió la investigación del crimen. Y aunque desde la Justicia no descartan que se haya tratado de un robo, los familiares de Nieva aseguran que el homicidio tuvo ribetes políticos. Un cabello fue encontrado entre las ropas íntimas de Nieva. Por eso, unos ocho personas fueron sometidas a un examen de ADN para cotejarlo con la prueba encontrada. Pero hasta ahora, ninguno fue implicado en la investigación.

"Las cosas se hicieron demasiado lentas", dijo Astorga. Nieva trabajaba en la defensa de los derechos a la tenencia de tierras en manos de la comunidad de Amaicha. "Combatió a los terratenientes que querían enajenar la tierra. Esa era su lucha de siempre. Decía las cosas con su caja y sus coplas, pero también lo hacía frontalmente, no se callaba nada. Era un ejemplo para todos", dijo Astorga.