BUENOS AIRES.- Avellaneda se tiñe de rojo. Independiente, aquel viejo "Rey de Copas" que no atrapaba una desde el 95, volvió a hacer de las suyas. Y con sufrimiento, como acostumbró a sus hinchas durante la Sudamericana 2010. Ayer no la tuvo fácil, pero supo sacarse de encima al complicado Goiás -que estuvo a punto de dar la nota en alargue, cuando el palo salvó al anfitrión- y se proclamó campeón.

Se sabía que esta historia no iba a resultar sencilla. El "rojo" estaba obligado a dar vuelta el 0-2 sufrido en Goiania y necesitaba hacerlo rápido, para luego trabajar la victoria con tiempo y en los espacios que podía entregarle la visita.

Comenzó todo a favor del "rojo": Julian Velázquez atrapó un rebote y puso el 1 a 0. El gol fue inesperado, pero la alegría duró menos que un suspiro. La visita se puso el overol y estampó el 1 a 1 por medio de Rafael Moura. El peligroso delantero facturó en el área y silenció al estadio "Libertadores de América". A empezar de nuevo.

Sin Andrés Silvera (suspendido), Facundo Parra se apropió de los aplausos. El ex atacante de Chacarita marcó la diferencia de manera curiosa. El 2 a 1 fue de rebote (despejó un zaguero y la pelota le dio en el taco) y el 3 a 1 resultó inolvidable, porque remató desde el piso con calidad, desconcertando al arquero Harlei. Estaba todo dicho, Independiente tenía poco más de 45? para sentenciar.

Pero Goiás se hizo fuerte de allí hasta el final. Hilario Navarro bancó la parada en el complemento y en el alargue con algunas atajadas sensacionales.

En la definición por penales Felipe estrelló su remate en un poste y toda la responsabilidad fue para Eduardo Tuzzio. Que no falló. (Especial)