El lugar ideal. El público que fue a presenciar el último partido de la temporada estaba cómodo, apoyado sobre los laterales de la cerca. Hasta esos momentos eran unas pocas gotas las que caían, pero cuando se desató la torrencial lluvia los espectadores debieron cobijarse en unas carpas que estaban ubicadas detrás de uno de los arcos. Habían quedado instaladas desde la noche anterior, ya que allí se realizó la cena de fin de año de Los Tarcos.
A festejar. El belga Maxime Bertrand, volante de San Martín, invitó a todo el plantel a festejar el bicampeonato comiendo un asado. "Max", como lo llaman sus compañeros, regresará a su país en enero y los amantes del buen hockey extrañarán su habilidad y talento.
Lamentable. La lluvia no empañó los merecidos festejos de San Martín campeón, pero sí lo hicieron los cantitos que un grupo de simpatizantes del equipo "santo" le dedicó al entrenador del conjunto de Concepción en tono de burla.