¿Quién era el responsable de controlar qué hacían los presos alojados en la comisaría de El Manantial? El interrogante fue planteado ayer por el desplazado segundo jefe de la dependencia, el subcomisario Hugo Gaytán, quién declaró en la Justicia Federal en el marco de la causa en la que se investigan los supuestos privilegios de los que gozaban dos reclusos, y apuntó contra los cuarteleros.

Gaytán fue imputado de amenazas contra una vecina de El Manantial y por incumplimiento de los deberes de funcionario público en el marco de la custodia de un preso federal. El juez federal Nº 2, Mario Racedo, avanzó con la causa ya que los reos involucrados, Cristian y Fernando Achén, estaban detenidos por una causa vinculada a la venta de estupefacientes en Lules, que es de su competencia.

En una filmación que había llegado a principios de septiembre a manos de Racedo se observaba a Cristian Achén intercambiando algo con un joven, en la vereda de la comisaría, sin ningún tipo de custodia. "Estaba todo el tiempo afuera. Los chicos se le acercaban y él les daba bolsitas con algo blanco", afirmó ante Racedo la testigo que filmó el video con su teléfono celular. Según la denuncia realizada, Achén y el adolescente intercambiaron droga por dinero.

El 11 de septiembre, personal de Gendarmería Nacional allanó la dependencia policial, aunque no halló nada. La pista sobre la venta de estupefacientes, sin embargo, aún está siendo investigada.

Los "privilegios"
La primera derivación del allanamiento fue que comenzaron a tomar estado público los supuestos privilegios de los que gozaban los hermanos Achén. Dos fotos que aparecieron luego fueron contundentes: en una, los presos están sobre una moto de la Policía, a metros del calabozo donde debían estar alojados, y en la otra, uno de ellos, con una Itaka, aparece al lado de un patrullero. Los hermanos deberían haber estado alojados en la cárcel desde hacía tiempo, pero por un conflicto económico con la Nación, el Servicio Penitenciario no está recibiendo a los presos federales.

Como resultado de una investigación interna de la Policía, fueron pasados a retiro primero los comisarios Rubén Jaime y Jorge Santi, quien había sido reemplazado en El Manantial por el primero. También fueron puestos en disponibilidad los dos subcomisarios que se habían desempeñado en la dependencia, Amado Juárez y Gaytán, y luego sucedió lo mismo con el jefe de zona, comisario inspector Víctor Reynoso. La pesquisa abarca, en total, a 23 uniformados, incluyendo al jefe regional, Víctor Pacheco, quien fue pasado a disponibilidad. Varios de ellos declararon en el sumario administrativo que inició la Policía y explicaron qué hacían los Achén dentro de la comisaría y quienes los apañaban. "El subcomisario Gaytán ordenaba que los detenidos Achén estuvieran fuera del arresto, manifestando: ?la comisaría es una PyME; sobre esto tiene conocimiento el jefe de Regional Oeste (Pacheco)?", declaró ante sus superiores el cabo Manuel Alberto Aranda.

Por su parte, el oficial Carlos Ibarra señaló a Gaytán como el responsable de que los Achén anduvieran a su antojo. "Gaytán dijo, sin rodeos, que los Achén tenían permiso de ambular porque eran presos VIP, y tenían un arreglo de plata con el comisario Pacheco", indicó.

Racedo avanzó en la investigación y citó a declarar a Gaytán y a la agente Lorena Díaz. Los otros imputados, que declararán entre hoy y el lunes, son Jaime, Ibarra y Andrada.

Ayer, pasadas las 8, el subcomisario Gaytán comenzó a responder durante más de una hora todas las preguntas que le formuló el secretario Penal del Juzgado Federal Nº 2, Luis Alberto Zelaya. El abogado del acusado, Gustavo Estofán, desligó a su defendido de la causa. "Lo que pasaba en la comisaría no es responsabilidad directa de él, sino de los jefes de turno que estavieron a cargo de la custodia de los presos cada vez que sucedieron estos hechos", dijo Estofán a LA GACETA.

"Hay una estructura administrativa de la fuerza, que es la que debe tenerse en cuenta. Aquí no puede apuntarse ni a un jefe Regional ni a un jefe de zona. Para eso hay un cuartelero, que es el responsable", manifestó Estofán. "Gaytán era, en definitiva, uno más de los eslabones de todo ese sistema administrativo de jerarquía", agregó.

Versiones
Además, el abogado expresó que no existen pruebas contra su defendido que lo vinculen directamente con las irregularidades que ocurrieron en la comisaría. "Algunos oficiales declararon que alguien dijo que alguien dice... Todas versiones. No se nos ha puesto al frente ninguna prueba contundente de que el subcomisario Gaytán era el que sacó las fotos de los Achén, o que él estaba presente en la comisaría cuando se filmó el video, o que haya dado las órdenes a los oficiales subalternos para que tengan prerrogativas estos presos", explicó Estofán.