De los 10 heridos que fueron internados en hospitales públicos de esta provincia tras el vuelco del ómnibus en Santiago del Estero, ocho ya fueron dados de alta entre anoche y esta mañana. Dos, sin embargo, aún permanecen en estado delicado.

Marcelo Monteros, jefe de guardia del Padilla, adonde fueron llevados ocho de los heridos, informó que seis pudieron retornar a su hogares. Habían sufrido politraumatismos y quebraduras y su estado no revestía gravedad. "Una joven de 20 años, no obstante, continúa crítica, con asistencia respiratoria mecánica. Por otro lado, un hombre mayor de edad se encuentra en observación por haber sufrido un severo traumatismo de tórax", indicó.

Pablo Jorrat, responsable de la guardia del Centro de Salud, señaló que los dos pacientes que estuvieron allí pudieron retirarse anoche. "Ambos tenían quebraduras menores, fueron enyesados, y su estado de salud general era bueno. Ambos provenían de la ciudad de Nueva Esperanza", agregó. LA GACETA ©