¿Cómo creció la población argentina? ¿Está envejeciendo? ¿Nacen más o menos chicos? Estas y otras preguntas tendrán sus respuestas tras la realización del censo 2010. Hoy, a partir de las 8 y hasta las 20, 650.000 censistas golpearán las puertas de cada hogar del país para indagar algunos indicadores que después servirán para hacer una radiografía completa de la población.
Las proyecciones que realizan las áreas de estadísticas oficiales de las provincias permiten arriesgar un número: que la población nacional se ubicará en 40,5 millones de personas. Tucumán, según se calcula, llegará al 1,5 millón.
La población evoluciona según la dinámica que le dan tres variables: la fecundidad, la mortalidad y las migraciones. Los demógrafos se manejan con las proyecciones oficiales y son los censos los que ofrecen los elementos para analizar los cambios.
Tendencias
LA GACETA habló con dos demógrafas, Nora Jarma y María Beatriz Ceballos, quienes analizaron algunas de las tendencias que podría llegar a confirmar el relevamiento que se efectúa hoy.
Jarma y Ceballos son docentes de la cátedra de Demografía de la Facultad de Ciencias Económicas. Las expertas afirmaron que el nuevo censo, probablemente, seguirá confirmando el envejecimiento de la población, debido al incremento de la proporción de personas mayores de 65 años. Al mismo tiempo, va disminuyendo la tasa de fecundidad, por lo que se reduce la población infantil de entre cero y cuatro años.
Otro dato que, se prevé, también aparecerá es la disminución de la tasa de crecimiento anual de la población entre censo y censo, dijo Ceballos. En el último relevamiento, Tucumán mostró un crecimiento del 12%, es decir, cinco puntos menos de lo que la población había crecido en la década anterior.
"Una de las cuestiones fundamentales que revelará el censo es que la sociedad no está preparada para el envejecimiento poblacional. Los adultos mayores tienen muchas demandas y pocas respuestas", aseveró Jarma, quien aclaró que la baja en la tasa de fecundidad es un fenómeno a largo plazo, que sólo a veces experimentan una especie de baby boom.
La especialista dijo que en Tucumán podrá verse otra tendencia: que la tasa de fecundidad está totalmente relacionada al nivel de instrucción de las madres y de los recursos con los que cuenta; es decir, los hogares donde hay muchas privaciones (desempleo, bajos recursos) presentan la mayor cantidad de hijos, mientras que en las viviendas sin privaciones la tasa de fecundidad está por debajo del nivel de reemplazo, representado por la cantidad de dos hijos.
Jarma destacó que más allá de los indicadores, un censo es fundamental para planificar políticas públicas y porque además sirve como marco de referencia para futuras muestras. Destacó que esta vez, al igual que en el último sondeo, si se cumplen todas las etapas podrá hacerse un mapeo exacto de la pobreza estructural. "Los últimos censos permitieron construir indicadores para políticas específicas, focalizadas en áreas menores, de hasta una manzana", recalcó.
Indicadores
Demógrafos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) y otros expertos destacaron que este relevamiento traerá mejores indicadores sociales en cuanto a calidad de viviendas, educación y ocupación. Otros índices podrían empeorar, como el hacinamiento y el trabajo informal. A diferencia del censo de 2001, el país vive una situación absolutamente diferente en lo político e institucional y, además, hay estabilidad económica, aseguran.