- Disculpá, ¿tenés fuego?

José Marcelo Quintana abandonó por unos segundos los cajones de soda que debía repartir, miró al muchacho que le había realizado la pregunta y metió la mano en el bolsillo para sacar el encendedor.

Cuando la punta del cigarrillo se hizo brasa, un amigo del fumador aprovechó para hacer otro pedido.

- ¿Nos das unos pesos para la gaseosa?

Quintana, de 36 años, no quería problemas. Sacó un billete de $ 2, se lo entregó a los desconocidos y trató de continuar con sus cosas.

- Esperá -lo interrumpió uno de los muchachos-. Esto no es nada de plata. Danos $ 5, por lo menos.

- No tengo tanto, amigo-, contestó el repartidor. Pero los desconocidos no aceptarían un "no" por respuesta. En un descuido, a Quintana le arrebataron la riñonera, donde llevaba unos $ 130. Como el hombre y su ayudante, de 17 años, trataron de resistirse, comenzaron a golpearlos a ladrillazos. "Al chico casi lo desmayan a golpes. Por suerte ya está bien", le comentó el repartidor a LA GACETA.

El episodio ocurrió el jueves a las 19.30 en el barrio 180 Viviendas de Villa Mariano Moreno.

Quintana y su ayudante recorrían las calles 37 y 2 en una camioneta azul cargada con sifones de soda. Allí, cuando se detuvieron, se les acercaron los dos ladrones. "Uno me tiró un ladrillo y el otro me arrebató la riñonera con la plata, que estaba en el vehículo. Ahí fue cuando comenzamos a forcejear", explicó.

El repartidor asegura que la pelea duró unos 10 minutos. "Pero daba la sensación de que fueron segundos", expresó.

Al parecer, algunos vecinos llamaron a la comisaría de esa ciudad. Agentes a cargo de los comisarios Miguel Hugo Gómez y Luis Ibáñez llegaron y aprehendieron a uno de los presuntos ladrones. El otro logró huir con la riñonera de Quintana. La fiscala María de las Mercedes Carrizo solicitó que el caso sea trabajado con la Ley de flagrancia. La jueza de Instrucción, Emma de Nucci, debe darle el visto bueno. Quintana, entre tanto, dijo que ya no está tan preocupado como cuando sufrió el robo. "La sacamos barata. Mi ayudante está bien, pese a los golpes. Yo también tengo algunos raspones en el codo y en la cabeza. Pero estamos bien, dentro de todo. La verdad, todos los días pasan cosas así; si salís, no sabés si volvés. Pero nosotros estamos bien", dijo.

En barrio Modelo
Por otra parte, un grupo de padres de la escuela República del Paraguay colaboró con la Policía para que un presunto arrebatador pudiera ser arrestado.

El jueves a las 13.30, Stella Maris Córdoba, de 47 años, caminaba por pasaje Zuviría y Castro Barros. De pronto, un motoarrebatador le quitó la cartera. Para poder robarle, el delincuente tiró con fuerza de la tira del bolso que tenía Córdoba, por lo que la mujer cayó al suelo y sufrió raspones en el brazo y en otras partes del cuerpo. A dos cuadras de allí, la ella vio que el joven que le había robado estaba sentado sobre la moto, y pidió ayuda. Al vehículo le falló el motor. Eso permitió que los padres de los chicos que salían de clases en ese momento retuvieran al sospechoso hasta la llegada de la Policía. En este caso, la fiscala Carrizo también solicitó que se aplique la Ley de flagrancia.